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miércoles, 29 de octubre de 2014

Todo lo que necesitas saber para decirle adiós a los pañales


El entrenamiento para ir al baño no empieza a la misma edad para todos los niños, pero sí podemos esperar que nuestros hijos empiecen a demostrar un interés por el baño alrededor de los dos años. El deseo por tener más independencia que demuestran los pequeños alrededor de esa edad contribuye a su creciente interés por aprender a ir al baño por su cuenta. Como toda nueva habilidad, el entrenamiento para usar el baño se desarrolla a lo largo de un tiempo, normalmente empezando por controlar sus deposiciones por la noche y terminando cuando el niño ya tiene control de sus funciones durante el día y la noche. Aprender a ir al baño es parte del proceso de desarrollar hábitos de higiene personal como secarse, lavarse las manos, etc. Todos pasos importantes en este aprendizaje.

La importancia de esperar a que tu hijo esté listo para dejar los pañales

Cada niño va a adquirir las habilidades para usar el baño a su propio tiempo. Como en muchas otras ocasiones, lo importante es que no pongamos estrés innecesario y que les apoyemos durante el camino, tanto en sus logros como en los pasos atrás (que acostumbran a estar presentes y son parte normal de aprender una nueva habilidad). Piensa en enseñar a un niño a ir en bicicleta. No lo regañarías por caerse de vez en cuando, entonces tampoco debemos hacerlo durante el entrenamiento para ir al baño cuando hay pantalones mojados o sucios.

La Academia Americana de Pediatría recomienda que esperemos a empezar el entrenamiento para ir al baño cuando el niño empiece a mostrar signos de que está listo.

Signos de que un niño está listo para quitarle los pañales
  • El niño puede mantenerse seco durante dos horas durante el día, o está seco después de una siesta. 
  • Podemos predecir por sus expresiones, postura o palabras cuando va a ir al baño. 
  • El niño puede seguir instrucciones simples. 
  • Puede caminar hasta el baño y ayudar a sacarse la ropa. 
  • Pide usar el baño o pelela. 
  • Parece incómodo cuando tiene un pañal sucio.
No es recomendable empezar este proceso si el niño está pasando por un gran cambio en su vida (por ejemplo, un nuevo hermanito, una nueva casa o una crisis familiar).

Entrenamiento progresivo

El pediatra T. Berry Brazelton nos recomienda hacer el entrenamiento del baño de manera muy progresiva, involucrando a tu pequeño en todo momento. Dale oportunidades para que te observe a ti usando el baño o mejor todavía a un hermanito o amigo que ya lo use.
  • Háblale acerca de cómo los niños y las personas mayores usan el baño y el porqué. Cuando juegue con muñecas, puedes introducir el baño como parte de su juego. Escoge un día para hacer una visita especial e ir a comprar una pelela. En general, la pelela es más recomendable que el baño de adultos con un soporte, ya que es más fácil para los niños usarlo cuando pueden poner sus pies en el suelo. Si decides comprar un soporte para el baño de adultos, puedes comprar también una banqueta para que los pies del niño no estén colgando. 
  • Déjale que escoja su propia pelela y haz que la experiencia sea divertida y positiva. 
  • Anímale durante el proceso, hablándole de lo maravilloso que es que vaya a empezar su entrenamiento para ir al baño. 
  • Deja que tu niño juegue con la pelela y no la obligues a sentarse enseguida (a no ser que quiera). 
Familiarizarse con la pelela le hará sentirse más cómodo. Invítale a sentarse en la pelela cuando le veas hacer gestos de que está defecando. No te preocupes si no quiere sacarse el pañal al principio, puedes dejarle sentar con el pañal puesto y con el tiempo quitárselo.
Invítale a usar la pelela de manera regular.
Puedes poner libros llamativos (hasta libros relacionados con el uso del baño) para que lea cuando usa la pelela. También puedes decorar el área para que sea un lugar agradable para él.
Intenta ver si tu niño tiene un patrón de usar el baño (puedes hacer una tabla y marcar durante una semana cuando va al baño, así observarás si es más o menos a la misma hora y si tiene algún patrón específico de comportamiento).

Ofrécele la pelela en esos momentos pero no le fuerces a usarla.

¡Hemos de ser muy pacientes durante este proceso! Y no forzarles o castigarles para evitar experiencias negativas. Recuerda, toda nueva habilidad toma su tiempo. Cuando tu niño empiece a demostrar más interés, invítala a usar el baño cada dos o tres horas, especialmente si ves cualquier signo de que quiere usar el baño (por ejemplo, caras de esfuerzo, piernas cruzadas). También puedes dejarle estar sin pantalones en casa, esto les ayudará a entender mejor sus necesidades. No te preocupes si hay algún accidente.

Pequeños curiosos

Es normal en esta edad que los niños muestren interés por sus deposiciones, les fascina que algo haya salido de dentro de ellos. No te preocupes y ves enseñándoles que no es algo con lo que queremos jugar, pero que es parte normal de todos nosotros. Algunos niños muestran mucho miedo de la cadena del baño. La idea que algo que salió de ellos puede desaparecer tan rápidamente les aterroriza. Por eso es recomendable no tirar de la cadena al principio. Otros niños tienen miedo de irse ellos por el baño cuando tiramos la cadena, poco a poco, se irán familiarizando con el proceso y sintiéndose más seguros.

¡Pañales fuera!

Cuando el niño empiece a mostrar interés y usar la pelela o baño, puedes probar quitarle los pañales durante el día. Recuerda que los accidentes son una parte muy normal de este proceso. A menudo ocurren cuando están jugando con mucha intensidad y se olvidan de escuchar lo que pasa en su cuerpo. Empieza enseñando a los niños a hacer pipí sentados, es más fácil que aprender a apuntar. Con el tiempo, pueden empezar a practicar hacer pipí parados.

Enséñale a las niñas a secarse de delante a detrás (para evitar infecciones). También es importante enseñarles a lavarse las manos después de usar el baño, así fomentamos buenos hábitos de higiene.

Recuerda celebrar siempre sus logros, puedes tener una tabla de estrellas cerca de la pelela o baño y darle una pegatina cada vez que use el baño. Contar las estrellas al final del día o cada dos días y celebrar sus nuevas habilidades. Tu pequeño está dando un gran paso adelante, ¡anímale y goza de su aprendizaje!

NOTA: Este artículo es para fines educativos solamente y no reemplaza una consulta médica o psicológica. No debes usar esta información para diagnosticar o tratar un problema de salud o de comportamiento sino consultar a algún médico o profesional de salud mental que te examine en persona y que esté autorizado para practicar su profesión en la localidad donde vives.

jueves, 31 de julio de 2014

El baño de tu bebe recién nacido...


¿Con qué frecuencia debo bañar a mi bebé?
En Estados Unidos la mayoría de los pediatras indican que solamente necesitas bañar a un bebé de pocos meses una o dos veces a la semana, ya que los bebés no se ensucian mucho hasta que no empiezan a gatear (sí debes lavarle frecuentemente las manos y limpiarle cuidadosamente el área genital siempre que le cambies el pañal). Sin embargo, en muchos de nuestros países es práctica común bañar a un bebé de pocas semanas a diario y muchos padres usan el baño diario como parte de su rutina nocturna porque tranquiliza a sus bebés. No hay inconveniente con un baño diario, si esto es lo que prefieres, siempre que uses un jabón especial para bebés que no le irrite la piel. También lo puedes bañar solamente con agua. Sin embargo, es mejor no sumergir al bebé por completo en una bañera hasta que se le caiga el cordón umbilical. Durante esos primeros días, puedes limpiarle todo el cuerpo con una esponja húmeda.


¿Dónde debo bañar a mi bebé?
En lugar de usar la bañera para adultos, lo cual exige que te arrodilles y te inclines en una posición muy poco cómoda, además de proporcionarte menos control sobre el bebé, lo mejor mientras el bebé es aún muy chiquito es usar la pila de la cocina o una bañerita para bebés que puedes poner sobre una superficie elevada y resistente, como el mostrador de la cocina o una mesa fuerte. También están los bañitos tipo catre que también lo podes utilizar de cambiador luego del baño sin tener que mover al bebé de cuarto ni cambiarle la temperatura. Además hoy en día hay varias opciones de bañitos para utilizar y que son muy prácticos y cómodos para vos y tu bebé.
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¿Cuál es la mejor manera de bañar a mi bebé?
A continuación te explicamos cómo hacerlo y qué necesitarás para facilitar tu tarea. Con un poco de dedicación y cariño, verás que la hora del baño se transformará en una de las actividades que más disfrutarás con tu bebé.

1. Reúne todo los artículos que necesites para el baño.

2. Llena la bañera con 2 ó 3 pulgadas (5 ó 7 centímetros) de agua templada, pero no caliente, a una temperatura aproximada de 90 grados Fahrenheit (32 grados centígrados).

3. Trae al bebé al lugar donde vayas a bañarlo y desvístelo por completo.

4. Sumerge poco a poco al bebé en el agua, usando una de tus manos para sostener su cuello y cabecita. A ratos, vierte un poco de agua con un vaso o taza de plástico sobre su cuerpo para que no se enfríe. Ten en cuenta que el cuerpecito enjabonado de un bebé es muy resbaladizo, o sea que procura sujetarlo firmemente.

5. Usa muy poco jabón (ya que puede resecarle la piel) y lávale el cuerpo con tu propia mano o una toallita, rociándolo de arriba a abajo y de adelante hacia atrás. Lávale el cuero cabelludo con una toallita mojada y enjabonada. Usa una bolita de algodón mojada para limpiarle los ojitos y la cara. Lava normalmente el área genital del bebé, no requiere un lavado más a fondo que el resto. Si en las comisuras de los ojos o en la nariz se ha acumulado algún moquito o alguna secreción reseca, mójalo varias veces con la punta de una toalla para que se ablande antes de limpiarlo.

6. Enjuaga completamente al bebé ayudándote con una toallita limpia.

7. Envuelve a tu pequeñín en una toalla con capucha y sécalo con suavidad, sin frotarle la piel. Si tiene la piel reseca o un poquito de irritación en la zona del pañal, puedes untarle una loción hidratante para bebés. En lugar de usar la bañera para adultos, lo cual exige que te arrodilles y te inclines en una posición muy poco cómoda, además de proporcionarte menos control sobre el bebé, lo mejor mientras el bebé es aún muy chiquito es usar la pila de la cocina o una bañerita para bebés que puedes poner sobre una superficie elevada y resistente, como el mostrador de la cocina o una mesa fuerte.
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Fuente: Babycenter.com

martes, 8 de abril de 2014

El baño del bebé: la frecuencia debida


Las mamás primerizas suelen preguntarse a menudo, cada cuánto tiempo deben bañar a su hijo. Todas las mamás saben muy bien que mantener una higiene adecuada es muy importante para la salud del niño pero, las mamás deben evitar, por supuesto, una baja intensidad, como también, un exceso.

Cuidados Previos

Respecto al baño del bebé, las mamás siempre deben considerar primero la presencia del cordón umbilical. Si éste aún se encuentra, no deben bañar al niño. Hasta que el cordón no se desprenda, es aconsejable que las mamás usen una esponja húmeda para mantener la higiene del bebé.

Distintas visiones sobre el baño

En relación a la frecuencia de baño que debe tener el bebé, las mamás deben estar pendientes de diferentes opiniones de especialistas.

Hay expertos que señalan que no es necesario el baño diario. Apuestan que con una o dos veces por semana sería suficiente siempre que se mantenga limpia y por supuesto, sin gérmenes la zona genital, haciendo uso del cambio de pañales y de los cuidados higiénicos respectivos.

Y las razones que entregan las justifican que un niño de pocos meses apenas se ensuciay que un baño todos los días, podría dañar su piel.

Otros especialistas por su parte, indican que el baño diario es la mejor opción. Señala que éste representa un ritual saludable respecto de lo higiénico, pero también forma parte fundamental del acercamiento familiar.

Cuando la mamá baña a su hijo, entre ellos se establece una profunda complicidad, muy especial. Este momento, corresponde a esas vivencias inolvidables en el desarrollo del niño que fomentan el cariño y la sensación de protección.

Los cuidados del baño del bebé

Si el baño es un momento para disfrutar y que el niño lo recordará con los años, también es cierto que la mamá debe tener hartas precauciones para estos momentos.

Es tremendamente importante que las mamás estén al pendiente de la temperatura del agua, la que debe estar entre 32 y 38 grados, y lo mismo con la temperatura de la habitación, que debe ser cálida.

Siempre resulta mejor que las mamás empiecen a bañar a sus hijos en una bañera que sea especial para bebés, porque así estará evitando riesgos innecesarios.

Por el tiempo que dure el baño, la mamá deberá mantener sujeto al niño con una mano, porque así no se resbalará.

Es importante que la mamá use jabones diseñados para bebés, porque de esta manera,no dañarán su Ph y evitarán irritaciones.

Si la mamá tomó la decisión de bañar todos los días a su hijo, no necesita usar jabón. Es decir, un día la mamá bañará a su niño con jabón, mientras que al otro día, sólo utilizará agua.

Debe colocar bien cerca todos aquellos implementos que va a necesitar después del baño, como toallas, y la ropa, para que cuando saque al niño del agua, no pase frío.

Además que le debe prestar mucha atención a las zonas más sensibles de limpiar, como lo son las zona genital, la zona de los oídos.



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