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viernes, 14 de agosto de 2015

Como enseñar a dormir a un bebe sin dejarlo llorar


Un niño puede despertarse por muchos motivos durante la noche: Puede tener hambre, pedir afecto, porque esté incómodo o con dolor, pero también porque se haya despertado, quiera volver a dormirse y no sepa hacerlo sólo.

Cuando sale este tema muchos empiezan negando la mayor: "¿Y para qué quiero que mi hijo aprenda a dormir sólo?"

Yo, personalmente hace tiempo que no me dedico a juzgar a los demás. Tengo claro que existen muchas circunstancias diferentes en las familias, que pueden hacer que las mejor opción no sea la que en condiciones ideales pueda calificarse como óptima. Y cuando los padres me plantean cómo conseguir que su hijo aprenda a dormir sólo les explico lo siguiente.

Hay que entender dos cosas a mi modo de ver:

- En primer lugar, la forma instintiva de dormirse de los bebés incluye en su ritual a los padres. Especialmente, si toma pecho a demanda, a la madre. En ese sentido yo recomiendo no plantearse el enseñar a un niño a dormir solo mientras sea posible evitarlo. Hasta aquí llegan muchos defensores de la crianza respetuosa, entre los que me incluyo.

- Pero, hay situaciones en las que para que unos padres descansen (y en ocasiones también para que lo haga el hijo) hay que modificar ese instinto. Los motivos son muy variados. Pero como digo, no es mi papel juzgar a los padres decidiendo si en su caso está más o menos justificado. Lo que sí tengo claro es que si unos padres no descansan con una calidad mínima, a la larga el niño se va a ver afectado negativamente. Una de las causas más frecuentes es el inicio del trabajo por parte de la madre al acabar la baja maternal. En España, esa baja es claramente demasiado corta. Lo recomendable, como mínimo sería llegar a los 6 meses. Llegar a lo que tienen otros países europeos parece imposible...

Siendo como es esto, entiendo que hay padres para los que sin que su hijo aprenda a dormirse sólo, el ritmo de despertares nocturnos puede impedir un descanso mínimo "compatible con una existencia decente". Ante eso hay quien dice: "La prioridad es el bienestar del niño, y ser padres es sacrificarse". Lo que traducido a coloquial significa "ajo y agua..."

Pero, por favor, vamos a ser un poco menos radicales y a entender que si unos padres no descansan mínimamente, eso afectará negativamente al niño.

Muchos, aún así optan por mantener que la mejor opción es que los padres se sacrifiquen, porque la alternativa en España durante mucho años era el método Estivill, que resulta bastante agresivo. La verdad es que escribir todo un libro sobre este método tiene mérito. Porque consiste en resumen en que dejes al niño en la cuna y acudas a calmarlo dejando un tiempo que va en aumento (reloj en mano) entre asistencia y asistencia, hasta que el niño se resigna a que no lo vas a coger y se duerme entre sollozos. En la mayoría de las ocasiones (aunque funcione, que funciona) supone situaciones límite para el niño y los padres que ponen seriamente a prueba la relación afectiva entre ellos. Pero lo más grave a mi parecer, es que hay alternativas viables e infinitamente menos traumáticas para conseguir el mismo objetivo. Eso es lo que voy a explicar ahora.

En los que eligen que su hijo aprenda a dormirse sólo, ¿cuál es el objetivo?

Un niño puede despertarse por muchos motivos durante la noche:
Puede tener hambre, pedir afecto, porque esté incómodo o con dolor, pero también porque se haya despertado, quiera volver a dormirse y no sepa hacerlo sólo. Cuando unos padres se plantean que su hijo aprenda a dormirse sólo, no es para no acudir en cualquiera de esos casos. La intención es sólo que no sea necesario en el último. Si un niño llama a sus padres por hambre, necesidad de afecto, dolor o incomodidad, la única opción razonable es que sus padres resuelvan esas necesidades del niño.

En la mayoría de los casos de niños "que no duermen bien", los niños duermen bien, son los padres lo que no lo hacen. Y para el niño el problema es convivir con unos padres de mal humor.

Por tanto el objetivo para mejorar la calidad de vida de la familia (niños y padres) es reducir el número de despertares de los padres al mínimo necesario. Hacer compatible que se atiendan las necesidades del niño y que los padres tengan la mejor calidad de sueño posible.
Despertares de bebés que no lo son

Los niños son seres vivos. Se mueven, y hacen ruidos. Incluso durante el sueño. Cuando unos padres llevan varios meses sin dormir, llega un momento que ante cualquier signo de actividad del niño, el padre más cercano al niño (habitualmente la madre) de forma instintiva hace cosas para intentar que el niño se vuelva a dormir (hablarle, acariciarlo, mover la cuna...). Pero es que en muchos casos, el niño está en realidad dormido.

De hecho algunos de los despertares pueden ser provocados por hacer esas cosas. Los niños, como los adultos, tienen ciclos de sueño. En el caso de los bebés son más breves. A veces duran unos 45 minutos. Cuando sale de un ciclo de sueño y empieza el otro, pasa por una fase en la que se mueve más, hace más ruidos. Pero generalmente, sin llegar a despertarse. Si en ese momento hacemos algo que le estimule, podemos despertarlo con facilidad. En esto la regla es clara: "Si se mueve o hace ruidos, pero sigue tranquilo, no hagas nada."

Incluso en los padres que sabiendo esto no hacen nada, el resultado es que la madre se despierta cada vez que oye a su bebé hacer alguno de estos ruiditos. Y eso no son los 5-6 despertares que los padres suelen relatar como un problema para descansar. Pueden ser 15 ó 20 veces en una noche. Es decir, calidad de sueño = 0.

Ritual para dormirse
Para conseguir que el bebé, cuando se despierte y no tenga otra necesidad que dormirse, sea capaz de hacerlo sin ayuda, la clave es ¿cuál es el ritual que usa para dormirse?

Todos lo tenemos. Para dormirnos, necesitamos una serie de condiciones: Luz/oscuridad, horario, temperatura, lugar, postura, ruido o ausencia de él...

Hay una serie más o menos larga dependiendo de la persona. Y los bebés y niños no son una excepción. Si el ritual para dormirse implica la presencia de los padres, cuando el niño se despierte, va a reclamar esa presencia, simplemente porque quiere dormirse y son un elemento imprescindible para realizar el ritual que le permite hacerlo. Si tiene un ritual en el que la presencia de los padres no es un elemento esencial, cuando se despierte, si tiene sueño, volverá a dormirse sin pedir ayuda.
Y ahora la clave: ¿Como hacer el cambio?
Es decir, ¿cómo cambiar el ritual que traen los bebés de serie para dormirse, que incluye a sus padres, por uno en el que sean capaces de hacerlo sin ayuda?
Y lo principal, ¿cómo hacerlo sin que el bebé lo pase mal y no dañar la relación afectiva con sus padres? Es decir, sin llorar.

Como en la mayoría de los bebés, por desgracia, el punto de inflexión suele darlo el momento de la reincorporación de la madre al trabajo, voy a centrarme como ejemplo en esa situación. Ese momento está en la mayoría de los casos entre los 4 y 6 meses. En esta época es, además, cuando algunos padres empiezan a plantearse cuándo sacar al bebé a su propia habitación.

Vuelvo a aclarar. Si hacéis colecho y todos descansáis bien, este planteamiento sobra. Pero si vuestra calidad de sueño es pésima y eso repercute en vuestra salud o gravemente a nivel anímico, podéis intentar lo que sigue.

Vamos a ver cual es el ritual de sueño ideal para mejorar la calidad de sueño de los padres. Como hemos dicho, buscamos que los despertares de los padres sean los mínimos durante la noche. Y por mínimos se entiende aquellos en los que pueden hacer algo por su hijo (darle alimento, afecto o aliviar alguna incomodidad).

No sirve para nada al bebé que su madre se despierte cada vez que en sueños hace un gemido, ni cada vez que sale de un ciclo de sueño, si es capaz de entrar solo en el siguiente.

Para lo primero, la única solución es que la madre no oiga esos gemidos o ruidos normales del niño durante el sueño que no precisan que haga nada. Y eso no tiene más que una solución, y es que el bebé duerma en otra habitación. Cuando esto se hace, si el niño tiene hambre, quiere afecto a está incómodo con más de 4-6 meses va a llamar a su madre. Y no parará de hacerlo hasta que se alivie su necesidad. Y en esos casos hay que acudir lo antes posible y actuar en consecuencia.

En cuanto a que sepa conciliar el sueño en su cuna y sin necesitar a sus padres, es necesario el cambio de ritual. Para eso:

1º En su dormitorio, pon junto a su cama, un asiento cómodo para ti. Del que además no te cueste trabajo levantarte con tu bebé en brazos.

2º Cuando notes signos de sueño, acúnalo en brazos sentado en ese asiento de su dormitorio.

3º Cuando veas que está a punto de dormirse, ponlo en su cuna.

Pueden pasar dos cosas:

- Que se quede tranquilo en la cuna y se duerma a la primera. ¡Ya está! Pero eso sería lo fácil, y también lo menos frecuente.

- Lo normal es que conforme te levantas, o al echarlo en la cuna, te mire como diciendo "¿pero qué haces?" o se empiece a "mosquear". Aquí viene la diferencia radical con el método Estivill: Ni se te ocurra dejarlo llorar. Cógelo de nuevo y vuelve a acunarlo en brazos. Cuando vuelvas a ver que está a punto de dormirse, de nuevo a la cuna.

4º Repite esa operación, una y otra vez hasta que en una de las veces tu hijo se duerme en la cuna. Eso en algunas ocasiones son 3 veces y en otras 15.
¿Qué hemos conseguido?

Hasta este momento, tu hijo se dormía siempre en tus brazos, fuera de su cuna. Cada vez que se despertaba y quería volver a dormirse, necesitaba realizar su ritual para dormir: En tus brazos, fuera de su cuna.

Cuando conseguimos que se duerma en su cuna unas cuantas veces, hemos creado un ritual alternativo. A partir de ahora, puede elegir. Si las condiciones son que está en su cuna y tú no estás cerca, tiene la posibilidad de realizar sin ayuda su ritual alternativo. Le hemos dado una herramienta nueva.

Al estar durmiendo fuera de vuestro cuarto, no escucharás los ruidos normales que tu hijo hace durante el sueño, con lo que tendrás menos interrupciones en el tuyo.

Pero si tiene hambre, está asustado o desea tu afecto, o tienen dolor o incomodidad por algún motivo, te llamará como hacía antes. Y lo normal es que acudas para resolver su necesidad.

¿Algo más que pueda ayudar?

Hay varios detalles que a veces ayudan en este cambio:

El olor.
Una de los sentidos más desarrollados de los bebés es el olfato. Si las sábanas de la cuna de tu bebé las metes en tu cama y duermes con ellas la noche anterior a ponerlas en su cuna, van a oler a ti. Eso a algunos niños les hace adaptarse con más facilidad a su cuna y a su nuevo cuarto.

El chupe no. Intenta no introducir elementos nuevos en el ritual que el bebé no va a poder reproducir. Explicado claro. Si tu hijo no se dormía con biberón o con chupe, no lo uses para inducirle el sueño. Ya que si lo haces, como él sólo no va a poder buscar el chupe o el biberón para cogerlo, va a seguir necesitando tu colaboración para dormirse. Si lo usaba, al hacer el cambio intenta acunarlo sin chupe ni biberón, y acostarlo sin chupe.

Medicación. Hay medicamentos que se usan para intentar resolver los problemas de sueño en niños. Lo más usado son anti-histamínicos que dan sueño. Los menciono en último lugar, porque no son la solución. Pueden ayudar. Pero por sí solos no resuelven el problema. Haciendo lo anterior, si damos uno de estos medicamentos puede hacer que el número de intentos de echarlo a la cuna antes de que se quede dormido se reduzca. No menciono el nombre ni la dosis, porque lo mejor es que vuestro pediatra os recomiende el medicamento y dosis disponible en vuestro país. Pero lo fundamental en estos medicamentos es saber que puede prescindirse de ellos y que por sí solos no solucionan nada.
De nuevo os aclaro, hablando de sueño, a mi entender, en una familia la prioridad es que todos sus miembros tengan la mejor calidad de sueño posible. Hay muchos padres que hacen colecho con sus hijos y todos descansan bien. Cuando eso es así, todo lo escrito en este artículo, sobra. Hacer colecho.


Fuente: http://www.mipediatraonline.com/

martes, 18 de noviembre de 2014

Tips para cambiar pañales


Cada bebé es diferente, algunos se mueven más que otros y aunque deseas que tu bebé se quede quieto mientras lo aseas, eso no sucede y entonces esta actividad se convierte en todo un reto.

Te entendemos, por eso no te compliques y sigue estos tips:
  1. Antes de comenzar, coloca un pañal nuevo debajo de él y desdóblalo. Después, desabrocha las etiquetas del que tiene puesto.
  2. Utiliza una toalla húmeda o un algodón con poca agua y limpia las nalgas y el área genital de adelante hacia atrás.
  3. Si es niño, te recomendamos cubrir el pene con un paño, ya que el frío puede hacerlo orinar y mojarte sorpresivamente.
  4. Agarrándolo por los tobillos, levanta sus nalgas del cambiador y asea las zonas que te hayan faltado.
  5. Quítale el pañal sucio y dóblalo aprovechando las cintas adhesivas para dejarlo bien cerrado. Ponle el limpio que dejaste debajo de él y antes de pegarlo, unta una capa fina de pomada contra rozaduras.
  6. Si aún no se le ha caído el cordón umbilical, sé cuidadosa. Limpia la zona del ombligo por separado con algún líquido antiséptico, y evita que el pañal tenga contacto con ella, ya que la humedad puede retardar la cicatrización.
  7. Evita ajustarlo. Haz la prueba, debe haber espacio suficiente para que quepa tu dedo.

¿Niña o niño?

Si es niña
El aseo debe ser de la vagina hacia las nalgas, de lo contrario puedes provocarle una infección por el contacto con la materia fecal.
Limpia los pliegues, pero no abras demasiado los labios de la vagina.

Si es niño
Aséalo de adelante hacia atrás.
Si no está circuncidado, no separes el prepucio (la piel que recubre la cabeza del pene) del glande, ya que puedes lastimarlo.
Esta separación ocurre de manera natural cuando el niño tiene entre tres y cinco años. Sólo limpia la parte exterior del pene, los pliegues de los testículos y las nalgas.
Si fue circuncidado, deberás ser más cuidadosa, sobre todo durante los primeros días después la operación.
Evita colocarle crema contra las rozaduras en el pene y los testículos.

Fuente: http://www.bbmundo.com/

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Sabes si tu bebé se está alimentando bien?

Al principio de la lactancia, todas las mamás pasan por una fase en la que se preguntan con cierta preocupación si la cantidad de leche que producen es la adecuada. Comprueba si el bebé toma la cantidad de leche suficiente y está bien alimentado



Para saber si el bebé está tomando toda la cantidad de leche materna que necesita y, por lo tanto, está bien alimentado, sólo tienes que asegurarte de que el niño...


• Moja de 5 a 8 pañales al día.

• Aumenta en torno a 100-200 gramos a la semana.

• Come cada dos o tres horas y hace un total de 8-12 tetadas al día.

• Tiene aspecto saludable y está sano y activo.

• Además, durante la tetada comprueba que haya leche en la comisura de los labios del bebé.


Estas claves pueden servirte también si el bebé toma leche de fórmula, en lugar del pecho. De este modo, si el pequeño cumple con estos requisitos, significa que está bien alimentado.


Si el bebé no come suficiente...

En algunos casos, puede que la mamá no produzca leche suficiente para satisfacer las exigencias de su bebé. En tal caso, no te desanimes a la primera ni te rindas.

La clave está en la estimulación del pecho. Cuanto más succione el bebé, más leche producirá. La tranquilidad y la serenidad también ayudarán. Descarta también otras posibles causas de origen físico o psicológico, como un desajuste hormonal o cierto estrés y cansancio.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Los cólicos: Mitos y verdades



Soy Irene Sánchez, fisioterapeuta y osteópata y en la consulta llevo años trabajando con diversas patologías de bebés. Hace 3 años me introduje en el inquietante mundo de los cólicos y me di cuenta de la desinformación que hay al respecto y la cantidad de mitos que no son ciertos, y que aún a día de hoy se dan por hecho.

Desde aquí vamos a tratar de dar la mayor información posible y a desmontar muchos de los mitos que circulan por la calle. Como siempre digo a mis mamis (término con el que denomino a las mamás de los bebés que vienen a consulta), cuanta más información manejen, más capacidad de solucionar un problema que presente su bebé.

Sobre todo no crean todo lo que les digan, y recordá que no lo que le vaya bien al bebé de tu amiga le va a ir bien a nuestro bebé. Cada bebé es completamente diferente y ante un mismo problema pueden necesitar soluciones muy diferentes.

Vamos a desmontar algunos mitos acerca de los cólicos:

1.- Aparecen a los 15 días de vida.
Es falso. Hay muchos bebés que ya en el hospital empiezan a tener retortijones. Aunque durante el desarrollo embrionario y hasta que nacen no ingieren alimentos vía oral (por la boca) eso no impide que se acumulen gases en el tracto digestivo de nuestro bebé. Por esto, muchos bebés ya presentan dolores las primeras horas de vida.

2.- ¿Son cólicos o gases?
Los cólicos se definen como dolores muy agudos. Pueden estar relacionados con la vesícula (cólicos biliares), con el riñón (cólicos renales) o con gases, que son los temidos cólicos del lactante que sufren los bebés (aunque también hay un porcentaje elevado de adultos que sufrimos estos dichosos cólicos).


3.- Aparecen siempre por la tarde.
Es falso. Los gases no saben si es de día o es de noche. Lo más frecuente es que aparezcan por la tarde-noche porque durante el día están algo más activos que por la noche, se mueven más, mueven más las piernas, y estos movimientos facilitan la acumulación de gases en la tripa del bebé. Así que cuando llega la tarde tienen más acúmulo de gases y es cuando empiezan los llantos.


4.- Se deben a un problema de inmadurez intestinal.
Verdad a medias. Los bebés nacen con un sistema digestivo aún por desarrollar. Esto quiere decir que le faltan por formarse una serie de pliegues con vellosidades (como pelitos), que albergan toda la flora intestinal (los bichitos que facilitan las digestiones) y que hacen que cuando el alimento pasa se compacte y no genere tantos gases. La ausencia de este desarrollo durante los primeros meses del bebé hace que el alimento que ingieren va mucho más rápido, generando más gases. Yo siempre pongo el ejemplo de la tubería. Imaginaos una tubería con las paredes planas y al abrir el grifo el agua pasa muy rápido. Cuanto más rápido pasa, más aire produce.


5.- El bebé tiene que ponerse tieso como un palo y encogerse.
Verdad a medias. Lo normal es que cuando el bebé siente ese retorcijón fuerte se ponga tieso y con la cara rojita del llanto, pero como en todo, generalizar es un error y hay bebés que no cumplen estos criterios. Hay bebés que están todo el tiempo haciendo ruiditos con la garganta porque siente la presión en la tripa e intentan quitársela haciendo fuerza (ya hablaremos en otro blog de la incapacidad que tienen los bebés para dirigir la fuerza hacia el culete y expulsar el gas), o bebés que exteriorizan su incomodidad estando muy inquietos sin llegar a llorar (y no porque no lloren significa que no les pasa nada, al igual que no siempre que lloran les pasa algo necesariamente: hay veces que les puede picar la planta del pie y no se pueden rascar. A mí me daría rabia y lloraría también!!!)


Bueno, pues espero que os sirva de ayuda esta información y que os haya quedado un poquito más claro en qué consisten los cólicos. En las próximas entradas iré contando más cosas que creo que os pueden ser de utilidad para manejar mejor el llanto de los bebés en casa.


Un saludo!

Fuente: http://www.michiquittin.com/blog/

lunes, 13 de octubre de 2014

Una cabecita muy delicada

¿Por qué cuando nacen no la tienen redonda? ¿Cuándo se normaliza?



Lo más llamativo en los bebés recién nacidos suele ser su cabeza. Para empezar, si el parto fue vaginal, es probable que presente una deformidad sutil e, incluso, algún hematoma. También sorprenden sus dimensiones: a simple vista, parece desproporcionadamente grande (representa casi una tercera parte del total de su cuerpecito), además de ser muy pesada.

Es evidente que el niño tardará tiempo en sujetarla y guiar sus movimientos. Y lo más sorprendente: al acariciarla, notarás unas zonas blandas que se deprimen al presionarlas y a veces laten visiblemente.

Todos estos aspectos, deformaciones y traumatismos ocurridos durante el parto, control cefálico, tamaño y osificación del cráneo deben ser examinados en los chequeos que el médico hace al bebé. Observar si las secuelas del parto desaparecen, si el niño adquiere mayor dominio de la cabeza, si el cráneo crece a un ritmo adecuado y si las fontanelas se van cerrando, son comprobaciones rutinarias, pero de suma importancia, para verificar que todo va bien.

¿A qué se debe su forma alargada?


La imagen de una cabeza voluminosa que va deslizándose y asomando lentamente, milímetro a milímetro, a través de la abertura de un estrecho suéter de cuello de tortuga sirve para hacerse una idea del esfuerzo que realiza un bebé para nacer. Tal proeza es posible gracias a que los huesos del cráneo son blandos y todavía no se han unido totalmente entre sí, lo cual le permite a la cabeza amoldarse perfectamente al canal del parto.

A consecuencia de ello, la cabecita del recién nacido suele estar deformada, a lo ancho o a lo largo, según la posición adoptada durante el nacimiento. Para los médicos, se trata de deformidades fisiológicas y, por tanto, irrelevantes y transitorias (desaparecen en las primeras horas o días de vida).

De hecho, el alargamiento de la cabeza es característico de los recién nacidos que llegan al mundo por vía vaginal. Es totalmente indoloro y no deja secuelas. En ocasiones, el pequeño sí presenta secuelas de un parto difícil. Cuando la compresión es muy intensa o se emplea ventosa para extraerlo, se pueden formar edemas o hematomas en la cabeza. A pesar del nombre tumores de parto y del aspecto a veces, una llamativa protuberancia de color morado y del tamaño de una mandarina, estos traumatismos no necesitan tratamiento ni revisten gravedad. Al bebé no le duelen y se le puede manipular con tranquilidad; eso sí, hay que procurar no tocar en exceso las zonas lesionadas. En un par de semanas cuando mucho, al reabsorberse los líquidos acumulados, la cabecita del pequeño se vuelve más lisa y redondeada.

¿Y después? ¿Hay que tener alguna precaución especial? 


Se recomienda evitar que el niño permanezca en una misma posición para que la cabeza no se aplane, así que si esta presenta una deformación muy notoria, se aconseja cambiarlo a menudo de postura. La configuración definitiva del cráneo depende más del crecimiento del cerebro que de cómo se acueste al bebé.

¿Cuándo se cierran las fontanelas?


Las fontanelas, también llamadas fontículos, son seis, aunque sólo se suelen palpar dos: la menor, que es triangular y se sitúa en la parte posterior, encima de la nuca; y la mayor o anterior, que tiene forma romboidal y se encuentra en la zona central y más alta de la cabeza.

La exploración de las fontanelas abiertas no sólo informa al médico del proceso de osificación del cráneo, también permite detectar trastornos. Por ejemplo, un fontículo abombado puede ser síntoma de una meningitis, mientras que una fontanela hundida podría indicar deshidratación. Ahora bien, no hay que inquietarse ante cualquier cambio: si la fontanela está tensa o palpita, puede deberse a una presión momentánea (por ejemplo, si el niño llora con fuerza).

En todo caso, si observas algún detalle llamativo, debes comunicárselo de inmediato al pediatra. No hay una razón que justifique el temor que causa en algunos adultos tocar las fontanelas; el cerebro del pequeño está protegido por capas de piel y tejido, y se puede manejar al bebé con absoluta normalidad, sin miedo a dañarlo.

jueves, 9 de octubre de 2014

Niños amados son más inteligentes y saludables.

Abrazar acariciar y besar son gestos naturales sumamente importantes para la vida y perduran para siempre. Los beneficios brinda son enormes, aquí tienes algunos:


El niño nace indefenso físicamente y por consecuencia necesita muchos cuidados, y sobre todo el afecto de las personas más cercanas a ellos: sus padres.

"Está comprobado científicamente los múltiples beneficios que tiene a la salud de los pequeños el brindarles amor y cuidados. Se crean lazos entre mamá, papá y bebé." Así lo externo la doctora en pediatría Tania Padilla.

Estos gestos amorosos se los podemos brindar a los bebés desde antes de su nacimiento. Ellos, desde el vientre, perciben las emociones y sentimientos de sus padres, sobre todo de la madre. Dicha comunicación se logra mediante música y el hablar con ellos referente al amor que se le tiene, aún sin conocerlo, y lo esperado que es su llegada, de esta forma proporcionando seguridad al pequeño.

Para mamá no es una tarea tan compleja ya que durante el embarazo y el parto entra en función la "hormona del amor", llamada oxitocina, encargada del amor de las madres a sus hijos, esta hormona también se encuentra en los animales, para cuidar y proteger a sus hijos.

Abrazar acariciar y besar son gestos naturales sumamente importantes para la vida y perduran para siempre. Los beneficios brinda son enormes, aquí tienes algunos:
  • Ayuda a la autoestima: al demostrar amor mediante abrazos, caricias y al decirle lo mucho que nos importa y cuanto se les quiere antes, durante y después de su nacimiento del niño. Con esto lo ayudas en su crecimiento, obtienes mayor autoestima y lo haces un niño más seguro de sí y sus decisiones, evitando ser vulnerable ante el rechazo de terceros o la presión y manipulación grupal, de esta manera lo salvas en el futuro de posible bullying en la escuela. 
  • Crean Valores: la importancia de crear lazos por medio del afecto o amor de los padres es vital, ya que mediante esta conexión con mamá y papá se logra que exista una confianza entre padres e hijos. Se erradican los abusos de terceros en contra del niño, gracias a que existe una buena comunicación con el infante y se obtienen niños más honestos con los que los rodean. ¡Claro, esto es un trabajo también de imitación, si ellos ven que tú lo haces ellos también lo harán! 
  • Niños más inteligentes: está comprobado que los niños que fueron desde recién nacidos más estimulados afectivamente, mediante cuidados y afectos, se sienten más protegidos. Crean vínculos con sus padres, y esto los hace niños con mejor memoria y aprovechamiento escolar.

No hay que confundir, el objetivo es mimar, acariciar, besar y demostrar de mil maneras que se les quiere sin propasar la barrera para caer en los berrinches y mal criarlos. Es decir, al niño se le dicen palabras amorosas desde muy pequeño, se le pueden dar incluso de bebés masajes después del baño, para crear una mayor conexión, relajándolo y vincular sonrisas, miradas. Es una manera de comenzar desde recién nacidos. Conforme van creciendo estable reglas, horarios a seguir y no dejando que hagan lo que quieren, hagan rabietas, tiren cosas o insulten. Enséñales que un berrinche más que beneficios traerá consecuencias.

Prepara a tu hijo para tener un hermano


El nacimiento de un nuevo hermanito es una crisis para cualquier niño, sin embargo los padres son los encargados de hacerle sentir que no dejaran de quererlo y de explicarle su nuevo rol de hermano mayor.

Algunos padres prefieren contarles a sus hijos que tendrán un nuevo hermanito los últimos días de embarazo de la mamá, incluso algunos esperan hasta el momento del parto, pero otros prefieren hacerlo un poco antes. Sin embargo, la psicóloga María José Sandoval, asegura que es primordial informar al niño sobre el nacimiento de su hermano con anticipación para que se vaya haciendo la idea de que llegará otro integrante a la familia.

No obstante, debes dejarle claro que este cambio no significará que lo dejaran de lado, ni que lo van a querer menos, pero es importante recalcarle que lo quieren mucho para evitar que se sienta desplazado. Es por esto que debes ser realista y explicarle que cuando nazca el hermanito necesitará más atención y cuidados por parte de los padres, pero de igual forma podrá compartir y jugar con él.

Conductas del niño

Uno de los comportamientos habituales de los niños cuando se enteran que tendrán un nuevo hermano, es volver al pasado, por ejemplo comienzan hablar como guaguas, quieren usar chupete y pañales de nuevo. Para evitar que esto suceda la psicóloga especialista en infancia y adolescencia, sostiene que es importante que el niño comprenda las ventajas de ser el hermano mayor y además es recomendable demostrarle que te sientes muy orgullosa de sus logros y de su aprendizaje.

Otra conducta de los niños son los celos, siendo está una reacción normal, ya que a nadie le gusta sentir que le quitan el amor y la atención de sus padres.

Según la psicóloga, esta reacción es absolutamente esperable, pero esto no significa que los celos sean malos o que deba ser una reacción que los padres tengan que eliminar, ya que sería mandarles un mensaje erróneo sobre el reprimir lo que están sintiendo, lo que puede provocar complicaciones mayores.

¿Qué hacer en casos de celos?

Es recomendable validar los sentimientos de los niños, entenderlos, apoyarlos, pero jamás debes retarlos o criticarlos. Los padres tienen la responsabilidad de entender lo que su hijo está sintiendo y ayudarlos a sentirse seguros, confiados del amor de sus padres y de su incondicionalidad.

Para la especialista en infancia, entenderlos no significa ser permisivos ni aceptar cualquier tipo de comportamientos, como por ejemplo, pegarle al hermano menor, por ende se debe profundizar en como canalizar las emociones de los niños de una forma adecuada y asertiva, es por esto que es necesario controlar las conductas de sus hijos.

Sin embargo, si los padres no toman las medidas adecuadas a tiempo y en especial si no validan los sentimientos del hermano mayor, no atienden a sus necesidades y no le entregan la seguridad que necesita, es muy probable que la situación pase a mayores, llegando incluso a transformarse en un trauma para el niño.

El niño requiere más atención

Los niños necesitan sentir seguridad, por lo que intensificar las demostraciones de afecto con ellos es adecuado y efectivo. Además otra forma de brindarle seguridad tiene que ver con la capacidad de los padres de contener el estado emocional de sus hijos, porque ellos se mostrarán más irritables o tristes, por lo que los padres deben ser más tolerantes y afectuosos.

La psicóloga, María José Sandoval recomienda realizar actividades en un espacio de tiempo exclusivo para el hermano mayor, potenciar que como él es más grande hay cosas que puede hacer solo con sus padres, y que habrá cosas que podrán hacer todos como familia, brindarle un espacio a él con una actividad de su interés lo hará sentir querido y contribuirá a disminuir sus temores, ansiedades y rivalidades frente a la llegada de este hermano.

Cuando nazca el nuevo hermanito, es importante que los padres le expliquen lo que está sucediendo y de igual manera le dediquen tiempo para que él se sienta atendido y especial.

Hacerle un regalo al niño, puede ser una buena opción para que él se sienta acogido, comprendió y regaloneado, además servirá para calmar sus inseguridades respecto a la llegada de su hermanito menor. No le digas que se lo trajo él, porque puede confundirlo pero si pedes mencionarle que es un premio por su nuevo papel de hermano mayor.

Experto: María Sandoval, sicóloga especialista en infancia y adolescencia

miércoles, 8 de octubre de 2014

Beneficios del porteo del bebé

El porteo del bebé es una tradición milenaria. Desde las aldeas primitivas a la actualidad, permite a los adultos desarrollar sus labores y tener bajo control al más desprotegido. Para el bebé, la seguridad de unos papás y mamás fuertes, y la estrecha comunicación afectiva y emocional que proporciona el contacto físico son los ingredientes perfectos para su pleno desarrollo.
Con el porteo, tanto el padre como el bebé aprenden a leerse mutuamente las expresiones. Este aprendizaje se amplía al terreno de la fisiología: el bebé armonizará su respiración, temperatura, latidos del corazón, movimientos y constantes vitales con los del padre o madre. Estos ritmos recuerdan los de la fase embrionaria, haciendo más fluida la transición al nuevo mundo.

Además, no teniendo el bebé desarrollada la vista, ni el olfato, ni el gusto, ni en su totalidad el oído al nacer, solo le queda el tacto para conocer todo lo extraño y nuevo que se mueve a su alrededor. El mundo del bebé en sus primeras semanas es básicamente su piel, y el contacto con los padres es una fuente inagotable de conocimiento.

En otras culturas, el porteo está ampliamente extendido. Se entiende dentro del ámbito de lacrianza natural y de los beneficios del contacto directo con el bebé. En la española, las mochilas portabebés se usan tan solo para las salidas fuera de casa, y los fulares, slings y bandoleras de anillas tienen poco arraigo. Craso error. El uso dentro de casa da libertad de acción al adulto y proporciona no pocos beneficios al pequeño.

Si puede resultar molesto los primeros días, no tanto por ser incómodos (están diseñados para no serlo) sino por falta de hábito, transcurridas una o dos semanas tanto el bebé como el adulto habrán encontrado el confort necesario. Hay diferentes formas de llevarlo y cada padre, madre y bebé pueden tener la suya. Se aconseja, no obstante, durante los primeros meses la posición en el pecho y mirando al adulto.


Ventajas del porteo para el bebé: 

  • Protección: Anula miedos y favorece bebés más seguros y, por tanto, más centrados en aprender y disfrutar del entorno. 
  • Bienestar: Estabiliza las constantes vitales, disminuyendo los cólicos y los lloros. 
  • Funciones fisiológicas: El movimiento del porteo favorece la expulsión de gases y el desarrollo de los sistemas respiratorio y digestivo. Nuevamente, reduce los cólicos. 
  • Estimulación: La cercanía con los padres supone un flujo continuo de estímulos: emocionales, sensoriales, afectivos, cognitivos (las voces, las canciones…). Todo ello ayuda a que el bebé esté continuamente atento y aprendiendo. También su situación desde una atalaya segura, observando el mundo más allá de sus padres y con un ángulo de 180º, supone una inmensa ventaja educativa. 
  • Atención inmediata: La proximidad ayuda también a detectar de forma instantánea cualquier necesidad del bebé: hambre, sed, caca, fiebre… Mejora su confort y su salud. No necesita llorar para comunicarse a distancia. Nuevamente esta rapidez en la respuesta hace que el bebé aprenda a confiar. 
  • Desarrollo óseo: Una correcta posición de porteo ayuda a la formación de la cadera y la espalda. 

Ventajas del porteo para los padres:
  • Rutinas: El bebé y el adulto se mueven como una unidad, dejando las manos libres al adulto para desarrollar sus actividades diarias. Hay quien indica que esta progresión en las rutinas anteriores minimiza las posibilidades de sufrir depresión post-parto. 
  • Comunicación: De manera directa y continua, como hemos dicho, se da una interacción afectiva, emocional, sensorial y cognitiva. Refuerza los lazos de unión entre adulto y bebé. Son muchos los estudios que afirman que estos primeros años de vida marcan la relación posterior entre padres e hijos. 
  • Lactancia: La cercanía con el bebé favorece la producción de oxitocina y, por tanto, la lactancia. 
  • Paternidad: El padre puede sentirse desplazado tras el parto y su integración en el estrechísimo vínculo entre bebé y madre dependerá del reparto de funciones en el cuidado del bebé. El uso del portabebé es algo que asume con naturalidad y agrado. 
  • Movilidad: Hay lugares donde no es aconsenjable ir con un carrito o silla de paseo: fiestas populares muy concurridas, manifestaciones, supermercados en hora punta… El portabebé permite visitarlos sin enojos

Y acabamos este artículo del mismo modo que lo comenzamos: con las culturas antiguas. Dice el Dr.Sears, un eminente pediatra, popular en la televisión americana, que en la cultura occidental medimos los llantos de los bebés en horas mientras que en otras culturas se mide en minutos. ¿El motivo? La madre está allí para coger al niño en brazos y, si no puede ella, otra persona. El bebé no permanece tumbado todo el día; al contrario, solo lo acuestan para dormir, al lado de la madre.

Y otro concepto interesante el de esta frase: “La gestación dura 18 meses: 9 dentro de la madre y 9 fuera”. Suficiente para hacernos entender la utilidad de la cercanía y el porteo del bebé.

martes, 7 de octubre de 2014

Bienvenida a la Semana internacional de la Crianza en Brazos (5 al 11 de octubre)

La semana internacional del porteo, que se extiende entre el 5 y el 11 de octubre, busca educar y crear conciencia sobre la importancia y beneficios que el porteo tiene para los niños y sus padres.


Portear o Babywearing significa cargar a los bebés o niños pequeños en un sling, mochila ergonómica, mai tai, fular, bandolera u otro porta bebé que permita que el cuerpo del niño esté cerca al cuerpo de su madre o cuidador.

La semana internacional de la crianza en brazos, es organizada anualmente por Babywearing International, una organización sin fines de lucro fundada en 2008 cuya misión es promover la crianza en brazos como una práctica universalmente aceptada, a través de educación y apoyo constante a las madres.

El tema elegido para este año es “Comparte la Aventura” y con este fin es que se realizan actividades para promover el cuidado de nuestros niños y el criarlos en brazos en brazos.

¡Los niños necesitan que los portemos, necesitan contacto físico, necesitan brazos y mimos de mamá!
Es importantísimo saber que los recién nacidos requieren estar en contacto con su madre todo el tiempo, ya que han pasado así durante varios meses (período de gestación) y el cambio de ambiente y lejanía de la madre les afecta enormemente.

Los bebés NO pueden calmarse solos, requieren del contacto con la madre, necesitan ser sostenidos y necesitan tener la certeza que les indique que si lloran va a venir un par de brazos a consolarles.

Apuesto a que ya tu instinto te lo había dicho, de seguro, pero muchas veces vamos a escuchar a personas que nos dicen “lo vas a malcriar” “este niño se va a acostumbrar a los brazos”, pues no tengas miedo. Lo único que podría pasar es que se acostumbre a ser amado, a que merece cariño, que se acostumbre a que su mamá está disponible para ayudarlo a sentirse mejor y se acostumbrará a sentirse tranquilo. Eso sí, crecerá más seguro y autónomo. No es “mal criar”, es criar con amor.

Todo esto se traduce en que los niños, que son cargados por su madre, se enferman menos, se mantienen más tranquilos, además que al estar en contacto sistemático con ésta logran regular los ritmos de sueño./vigilia y su temperatura corporal sin dificultades.

Recuerda: se refuerza el vínculo contigo (lo cual lo ayudará a ser un niñ@ más seguro), el movimiento que se genera es parecido al que tenía cuando estaba en el útero lo cual favorecería el desarrollo del sistema nervioso, además sus sentidos se estimulan al socializar con el medio (están a la altura en donde pasan las cosas), permite que lloren menos, duerman mejor y propicia que le demos leche de manera más personal y discreta, mientras se desarrolla el lenguaje.

La sugerencia entonces es a dejar de lado el famoso coche y empezar a “portear” a nuestros recién nacido con un portabebé/fular, realmente hace que te desenvuelvas de manera muy natural, sin preocupaciones adicionales y le hace muy bien a tu bebé.

Suena un descubrimiento maravilloso, pero no lo es, es volver a mirar a la naturaleza… las mujeres primitivas siempre lo hicieron, debemos continuar entonces.

Fuente: facemama.com

lunes, 6 de octubre de 2014

El uso del microondas para calentar la leche


Diversos estudios señalan que los papás pueden calentar la leche materna o artificial en el microondas sin problemas. Pero aconsejan que una vez retirada la mamadera del aparato, los papás se cercioren de la temperatura.

Los papás siempre dudan sobre los efectos de calentar la leche –ya sea materna o artificial- en el microondas. Unos, sostienen que es perjudicial, mientras que otros, descartan cualquier peligro para el niño. Los especialistas por su parte, indican que calentar alimentos sólidos o líquidos en el microondas no daña la salud del niño.

Conveniencia de calentar la mamadera en el microondas

Diversos estudios señalan que los papás pueden calentar la leche materna o artificial en el microondas sin problemas. Pero aconsejan que una vez retirada la mamadera del aparato, los papás se cercioren de la temperatura.

Esto, con el objeto de resguardar la salud de su pequeño hijo, que sólo espera alimentarse.

Es habitual que el microondas pueda calentar excesivamente la leche, entonces, esto produciría quemaduras en el niño. En ocasiones, los papás olvidan que el microondas es una máquina y por lo tanto, sujeta a fallas.

Entonces, siempre deben estar preocupados del resultado de haber puesto a calentar la leche en la máquina.

El microondas siempre tiene alternativas de calentamiento, por ende, los papás deben saber antes, cuánto es lo adecuado para que la leche tenga una temperatura óptima para el niño.

Es decir que la responsabilidad principal, no recae sobre la máquina, sino que sobre los papás.

Por otra parte, no todos los microondas son iguales, ya sea, por un asunto de marcas, como por una razón de modelo. Entonces, si en un aparato determinado, el tiempo de calentamiento necesario para la leche de la mamadera es de un minuto, es probable que en otro, sea de un minuto y medio.

El microondas y el tipo de envase

Resulta habitual que al calentar el alimento en este aparato, se caliente más éste que el envase. Esto se explica, debido a que el calentamiento va del interior al exterior. Puesto que se calientan primero las moléculas que están ubicadas al centro.

Sin embargo, el calentamiento no es igual para todas las partes. Porque al momento de calentar la mamadera en el aparato, influye el material con el que esté fabricada.

No es lo mismo, un envase de vidrio, a uno de plástico. Los papás deben tener el antecedente que los más seguros son los de vidrio, porque los de plástico pueden desprender moléculas que pasen al alimento.

El microondas y la pérdida de nutrientes en los alimentos

Los papás suelen tener dudas respecto a si los alimentos que calienten en el microondas pierden o no, nutrientes.

Para responderles, los expertos señalan que con cualquier método de calentamiento, los alimentos siempre pierden un poco de sus propiedades nutricionales.

Es así como en el horno convencional, la cocina a gas o eléctrica, se producirá el mismo efecto.

El microondas, constituye hoy, uno de los electrodomésticos que más facilitan la vida de las familias.

Además, el que caliente los alimentos de una manera rápida, no es sinónimo decir que altere su composición y represente un riesgo para la salud de los niños.

Y así como cualquier otro método de calentamiento, el microondas solamente trasmitirá calor al alimento. Nada más.

Entonces, los papás deben saber brindarle un uso adecuado, simplemente.

jueves, 2 de octubre de 2014

9 gestos que expresan sus emociones


Cuando sales del hospital con tu hijo en brazos, experimentas emoción, miedos y angustias. ¿Qué vas a hacer con este ser tan frágil? ¿Cómo entender sus necesidades? ¿Qué hacer cuando está llorando y no sabes lo que quiere? ¿Qué siente? ¿Qué le pasa? Comunicarte con un ser que no puede hablar suena imposible, pero aunque no lo creas, te dice todo sin hablar.

Tu bebe es un ser social, no sólo necesita a otros para sobrevivir, también disfruta de la interacción con otras personas. Desde los primeros días de su llegada al mundo, ya siente y reacciona ante quienes están a su alrededor.

De acuerdo al psiquiatra infantil y psicoanalista de niños y adultos, el doctor Paul C. Holinger, autor de What Babies Say Before They Talk, el vocabulario de un bebé consiste en nueve señales que expresan sus emociones: interés, placer, sorpresa,angustia, enojo, miedo, pena, asco y aversión a olores no placenteros. Desde un lloriqueo, un gemido, el ceño fruncido o hasta la forma de acurrucarse, son expresiones tempranas de sus emociones.

Los nueve signos

Tu hijo los utiliza para expresar sus emociones, son una gran herramienta para entender qué es lo que te pide, lo que necesita y una increíble manera de establecer una comunicación pre-verbal con él. Holinger los categoriza así:

Interés. Esta emoción la puedes notar cuando tu bebé sube o baja la ceja sutilmente. Observarás que está concentrado, escuchando y mirando con atención. La boca puede estar un poco abierta

Placer. Cuando experimenta este sentimiento, verás cómo surge una sonrisa, y que la boca estará abierta ya sea hacia arriba o hacia abajo

Sorpresa. Detectar este asombro es muy sencillo. Las expresiones faciales están asociadas con las cejas levantadas, los ojos muy abiertos, parpadeando y la boca en forma de “O”

Angustia. El ceño fruncido y cejas arqueadas, acompañadas de las comisuras de la boca hacia abajo, te mostrarán la angustia que está sintiendo hacia alguna situación. Las lagrimas y los sollozos surgen con esta emoción

Enojo. Los bebés también se enojan. Cuando observes que tiene los ojos abiertos y congelados, la piel pálida, sudor, temblorina facial y erección en el pelo, es que tu bebé ¡se está enojando!

Pena. Este sentimiento lo revela al bajar los párpados, con la disminución del tono muscular de la cara así como en el cuello

Asco. Una protuberancia en sus labios y lengua serán las señales suficientes para que lo identifiques

Aversión al mal olor. Causa que el labio superior y la nariz se levanten y que la cabeza se voltee

Tips para estimular estas señales:

1. Ayúdalo a aprender cómo funcionan las cosas. Hazlo a través del juego. Propicia que sienta texturas, así sabrá qué es lo duro y qué lo suave. Ponle sonidos altos y bajos. Explora el mundo con él. Para un bebé el misterio lo es todo. El concepto de causa y efecto lo debe de aprender así que le puedes decir: “Si jalas el mantel, los platos se caen”, esto es obvio para ti, pero un gran descubrimiento para tu hijo

2. Deja que te muestre lo que le gusta. Desde una etapa muy temprana, los bebés ya tienen fuertes opiniones acerca de lo que les da placer y lo que les estresa. Así que introduce todo tipo de actividades para que pueda expresar sus deseos y qué es lo que le gusta

3. Regula la sorpresa. Validar su reacción de sorpresa lo reconforta, ya que estás reconociendo que se sorprendió y que harás algo para tomar una acción. Muchas veces necesitas protegerlo de la situación que disparó la sorpresa, como una alarma de coche que comienza a sonar, ya que quizá le exalte, así que puedes taparle los oídos y explicarle, esto lo calmará

Fuente: bbmundo.com

miércoles, 1 de octubre de 2014

Importancia de la estimulación prenatal


Durante la gestación, el bebé tiene la capacidad de ver, oír y sentir; por esto, lo que realicen sus padres desde que está en el vientre materno se transforma en un importante estímulo para su desarrollo.

La importancia de la estimulación prenatal en el 2° trimestre está centrada en actividades oportunas que enriquecen al niño en su desarrollo físico y mental. “Es un proceso que usa varios estímulos, como los sonidos, en especial la voz de la madre, la música, la presión y la luz para comunicarse con el bebé que está aún en el útero. El niño aprende a reconocer y responder a diferentes estímulos, optimizando su desarrollo físico y mental” explica Dafnis Zambrano, especialista en estimulación prenatal.

Para realizar la estimulación durante el embarazo, la madre debe encontrarse en una sensación de bienestar, así se liberan endorfinas y encefalinas, que producen un estado agradable y placentero; éstas llegan al bebé a través de la placenta, produciéndole la misma sensación de satisfacción y tranquilidad que a la madre.

La especialista, Dafnis Zambrano, explica que la estimulación prenatal tiene importantes beneficios, “al nacer, un bebé que ha sido estimulado muestra mayor desarrollo en el área visual, auditiva lingüística y motora, mantiene por más tiempo la concentración, la atención, duermen mejor, son más alertas, afables y seguros, tienen mayor capacidad de aprendizaje, se calman más fácilmente con la voz de la madre o la música que escucharon en el vientre, muestran lazos más intensos con los padres y una mayor cohesión”.

Durante el 2° trimestre de gestación, el cerebro se encuentra en pleno desarrollo. Estimularlo correctamente durante esta etapa supone una gran ventaja de cara al futuro, ya que permite actuar sobre la formación de la estructura neuronal justo cuando es más maleable, cuando las células nerviosas se conectan entre sí para formar los diferentes órganos y sistemas.

Debes recordar que el oído es el 1° órgano que se desarrolla, alrededor del 4°1/2 mes y por eso, a través de este sentido se debe establecer el 1° contacto del bebé con el medio exterior.

Desde que está en el vientre de su madre, el bebé tiene la capacidad de sentir, ver y oír. Lo que los padres hacen durante el embarazo para comunicarse y comenzar a estrechar lazos afectivos con el bebé, tiene una repercusión positiva en él, porque va madurando su sistema nervioso.

Actividades para estimular al bebé mientras está en el útero

Lo 1° que deben saber los padres es que la estimulación auditiva es una de las más importantes. Para partir con este tipo de estimulación, la madre debe tomar conciencia de la presencia de su hijo en su vientre como una persona a la que le puede contar todo lo que realiza. Por ejemplo al despertar: "Buenos días hijo, ahora me voy a bañar ¿me acompañas?". Una vez que estás adentro de la ducha, le comentas que el agua está calientita, le dices que te vas a lavar el pelo y el cuerpo, le hablas durante todo el baño. Debes repetir esta actitud durante todo el día y le narras todas tus actividades.

Si sabes el sexo del bebé, lo mejor es comenzar a llamarlo por su nombre o por algún apelativo cariñoso, así se sentirá amado desde el comienzo.

La importancia de estimular a los bebés...

Jugar con el bebé se transforma en una actividad que resulta beneficiosa para los menores, ya que podrá desarrollar sus sentidos, su sociabilidad y su aprendizaje.


La importancia de estimular a los bebés desde que nacen, contribuye a la formación de un niño seguro de si mismo, sociable y con una mayor capacidad de aprendizaje. Sólo son necesarios algunos minutos diarios para esta labor, donde serán los padres los protagonistas quienes con mucho amor, jugarán y estimularán a sus hijos.

Para todos los padres al momento de pensar en el hijo que viene en camino lo más importante es que éste sea sanito, pero ciertamente en su fuero interno ellos piensan “bonito e inteligente” ¿por qué no?


¿Qué puedo lograr estimulando a mi bebé?

Lo bonito va muy ligado a los genes de los padres, pero la inteligencia depende mucho de los estímulos que estos le entreguen a su hijo. Está comprobado que el cerebro de la guagua, en su primer año de vida, crece rápidamente y que la inteligencia infantil es una verdadera caja de sorpresas que es necesario explorar e incentivar constantemente. Es aquí donde entra a jugar un rol importante lo que se conoce como "estimulación temprana".

¿La inteligencia es genéticamente hereditaria?

Según los doctores Benjamin Spock y Michael Rothenberg en el libro "Tu Hijo", “la inteligencia, en contraste con el desarrollo motor, tiene mucho más que ver con el ambiente que con la herencia. Los bebés nacidos de padres con escasa inteligencia, pero adoptados por familias corrientes o con buen nivel intelectual, tienden a desarrollar una inteligencia como la de sus padres adoptivos”.

De acuerdo con lo anterior, la psicopedagoga y educadora de párvulos, Gloria Naranjo, sostiene que los niños aprenden a través del contacto físico, de olores y sabores. "Es decir, por medio de sus sentidos... por esto no se necesita más que aprovechar los momentos de la alimentación, del baño o el instante en que le cambiamos de ropa a la guagua, para estimularla", menciona la profesional.

Para despertar la inteligencia desde los primeros momentos del nacimiento hay que tener en cuenta que los bebés aprenden más y mejor manipulando que observando pasivamente. Según Gloria Naranjo "un recién nacido se encuentra perfectamente preparado y dispuesto para recibir estímulos. Hacerle preguntas al niño, por ejemplo, tiene la ventaja de intensificar la participación del propio niño en su proceso de desarrollo"

Estímulos del aprendizaje


Vínculos entre los padres y el recién nacido:

El vínculo que se desarrolla entre la madre y el recién nacido es un estímulo muy importante para quien durante nueve meses estuvo dentro del vientre materno. Una vez que se produce este encuentro cara a cara se desarrolla una relación de apego y confianza que sólo es posible entre el bebé y su progenitora.

Los estímulos que durante esta etapa se generen entre ambos estarán basados en cada uno de los lazos que se vayan creando en cada momento, ya sea cuando tomas al bebéentre tus brazos, al besarlo, mecerlo, alimentarlo, hablarle, mirarlo, y al mudarlo cuando sea necesario. De cada una de estas experiencias del día a día dependerá la capacidad del niño para entablar vínculos afectivos, desarrollar seguridad en sí mismo, formar su autoestima y desarrollarse con su entorno.

La formación del vínculo entre padres y el bebé es algo que ocurre durante los primeros minutos del recién nacido, para la mayoría de los padres el apego es una consecuencia de los cuidados básicos que le entregan a sus hijos. En un comienzo no perciben el vínculo que se está formando, sólo basta una sonrisa y el sentimiento de ternura y satisfacción frente al bebé, para dar cuenta del apego que entre ambos se está generando.

Vínculo de apego

Más allá de los cuidados mínimos que satisfacen el confort y seguridad del bebé, como la alimentación, limpieza, abrigo, entre otros, es necesario que a cada minuto se le demuestre amor y cariño por parte de quienes lo cuidan.

Es durante la alimentación cuando el lactante a través del contacto de la piel con su madre, recibe una serie de estímulos que son importantes para su desarrollo personal y afectivo. A través de este proceso percibe el olor, voz, cariño, mirada y calor de su madre, por esta razón es importante que el bebé sea amamantado, dentro de lo posible. De no ser amamantado directamente, es el proceso de la alimentación el que produce el vínculo entre madre e hijo. Estos estímulos son retribuidos con la quietud del recién nacido cada vez que su progenitora lo toma entre sus brazos.

El bebé nace con una serie de reflejos que le permiten interaccionar y relacionarse con su alrededor, entre ellos el reflejo de la succión, orientación hacia la luz y el sonido, y el de apretar. Gracias a éstos, se dan cinco respuestas típicas que producen un mayor apego, a través de las cuales la mamá establece una comunicación afectiva con el niño: succionar, abrazar, sonreír, la tendencia a agarrar, y tender hacia la persona que lo sostiene.

Mecer al bebé, tomarlo en brazos, tocarlo y acariciarlo frecuentemente, harán que el pequeño aprenda a distinguir las formas de relacionarse, ya sea con el padre o con su madre. Es recomendable establecer contacto piel a piel con el recién nacido, permitiendo así que se acurruque contra su piel desnuda mientras lo alimentan o mecen.


El vínculo con papá

Es tan importante el vínculo que se desarrolla tanto con la madre, como con el padre. La mayoría de las veces el apego con la figura masculina tarda en llegar y esto sólo se debe a que ellos no establecen de manera temprana el vínculo de la lactancia (alimentación) con sus hijos.

No sólo es importante que la madre alimente al bebé, la presencia del padre en ese momento ayudará a establecer los lazos de manera más rápida que si esa tarea se deja sólo en manos de la mujer. Ambos progenitores se benefician cuando se apoyan y ayudan mutuamente en el cuidado de su hijo.
Actividades de formación del vínculo en que pueden participar ambos progenitores incluyen:
  • Participar conjuntamente en el parto. 
  • Alimentar al bebé (sea con leche materna o artificial); un padre puede establecer un vínculo especial con el bebé levantándose a media noche para darle la mamadera y cambiarle los pañales. 
  • Leerle cuentos o cantarle canciones al bebé. 
  • Bañarse con el bebé. 
  • Imitar los movimientos del bebé. 
  • Imitar los ruiditos, balbuceos y otras vocalizaciones del bebé (sus primeros intentos de comunicarse). 
  • Utilizar un “canguro portabebés” que permita establecer contacto ocular con el bebé durante las actividades cotidianas. 
  • Dejar que el bebé toque a los padres, por ejemplo, palpando las distintas texturas de la cara de papá y mamá.
Jugando aprendo

Jugar con los bebés durante los primeros años de vida es una etapa primordial dentro del aprendizaje y desarrollo de estímulos. A continuación se ofrecen algunas ideas:

El primer mes

Escondida: Aprovecha cuando vistes a tu hijo para introducirle un juego. Cuando le pongas la camiseta, tápale la carita y repite “¿dónde estás?, no está, no está...”, luego haz lo mismo metiendo su cabeza en la camiseta.

Espejito mágico: Este juguete no debe faltar dentro del espacio del bebé .Podrá estar horas observando su reflejo lleno de curiosidad. Eso le produce atracción. Siéntate con él y señala las diferentes partes del cuerpo, haz aparecer y desaparecer objetos, tápale y destápale con una manta, enséñale movimientos de manos y pies (a levantarlos, a dar palmadas).
A partir de tres meses

Alfombra voladora: Busca una manta grande o una toalla. Extiéndela en el suelo y coloca al niño sobre ella. Puedes colocarlo boca arriba y luego darle la vuelta (sobre un cojín estará más cómodo). Sin realizar movimientos bruscos, con cuidado de que no se caiga, recorre la casa arrastrando al pasajero. Le divertirá que lo balancees. Este paseo debe hacerse cantando y contando historias.

Disfrutando del agua: Aprovecha el momento del baño del niño para jugar. Procura que el agua esté a una temperatura adecuada y que no le entre en los ojos u oídos. Se trata de rociarle con el agua como si lloviese, y de estimular las diferentes partes del cuerpo con agua, haciéndole cosquillas. Este juego resulta relajante para los niños que les gusta la hora del baño.

Aprovecha este instante para mostrarle cómo algunos objetos flotan y otros no. Busca diferentes elementos grandes, que el niño pueda agarrar y que no pueda tragarse.

martes, 30 de septiembre de 2014

Qué hacer para que tu bebé duerma mejor

Existen varias formas para hacer dormir a los bebés, pero aquí te señalamos cuáles son las mejores posiciones para tu hijo pueda conciliar un sueño profundo.


¿Dulces sueños?

La llegada de un bebé marca un antes y un después en todos los aspectos de la vida de la pareja ,y el dormir es uno de los más relevantes. Pensar en volver a dormir plácida y despreocupadamente toda la noche es realmente un sueño. La realidad no es una pesadilla, pero se parece bastante. De todas formas, existen técnicas que se pueden poner en práctica para enseñar al bebé a dormir. A dormir se aprende, tal como se aprende a comer o a caminar.

Consejos para enseñarle a dormir al bebé:
  1. Asegúrate que el bebé tenga ropa adecuada para dormir. 
  2. Establecer una rutina en sus comidas, especialmente en bebés que empiezan a comer sólidos. Siempre es bueno establecer un horario, aunque en un principio los recién nacidos deben mamar a demanda. 
  3. Después de las 10 de la noche, los cólicos o algunos trastornos digestivos podrían molestarlo para dormir o despertarlo durante la noche, por eso es importante que le des su última comida antes de la hora señalada. 
  4. Enséñale a tu bebé a reconocer la noche y el día desde muy pequeño. Luz y ruido durante el día, oscuridad y silencio por la noche. 
  5. Puedes recostarlo en su cuna y acariciarlo, cántale una canción o cuéntale un cuento. De esta forma se establecerá una rutina que lo ayudará a dormir, también puedes acunarlo entre tus brazos para que logré relajarse y sentirse protegido. 
  6. Un juguete especial puede ser una buena compañía a la hora de acostarse por si se despierta por la noche. 
  7. Si llora, acude de inmediato a su llamado, él te necesita y tú eres la persona ideal para protegerlo. En caso que el pequeñito no duerma en tu misma habitación, lo ideal es que lo calmes en su cuarto y no llevarlo a tu cama. Acompáñalo en su habitación, turnándote con tu pareja hasta que logre dormirse nuevamente. 
  8. Inventa una ceremonia de ir a dormir, que se repita sistemáticamente y pueda ser desempeñada por ti, por tu pareja o por ambos. Puedes contarle un cuento o ponerle una música tranquila en el mismo horario todos los días. 
  9. No permitas que las personas que lo cuidan cuando no estés, rompan las reglas ya establecidas. Recuerda las normas deben fijarlas y respetarlas tú y tu pareja. Con firmeza, pero a la vez con afecto, el bebé aprenderá a conocer cuáles son sus límites. 

Algunos bebés son predecibles en su horario y en sus reacciones, mientras que otros se comportan de manera más o menos caótica. La etapa de llantos y cólicos llega a su fin al tercer mes y la mayoría de los bebés se vuelve algo más regular. Puede haber situaciones de tensión, pequeñas enfermedades u otras circunstancias que alteren al pequeño, pero a esta edad, el sueño de la noche se habrá ido alargando, mientras que las siestas del día serán cada vez más breves.

Los bebés que toman el pecho puede que sigan mamando varias veces durante la noche, especialmente en los momentos críticos, si están enfermos o cuando están creciendo más rápido. Los que toman mamadera suelen dormir desde 6 y hasta 12 horas.

Posiciones para dormir

Hace una década el tema de la muerte súbita causó controversia, por lo que se dejó de recomendar dormir a los bebés boca abajo a pesar de ser la posición más cómoda y que facilita el desarrollo. En su lugar, muchos médicos recomiendan acostar a los niños boca arriba, siendo esta posición proclive a que si el bebé vomita se atragante con el líquido expulsado, o de lado con una cuña, que en cuestión de seguridad parece ser la posición más adecuada.

Al acostar a tu hijo ten en cuenta que si el colchón es rígido y no existe ninguna almohada, juguete o mantita con la cual el bebé se pueda enredar o estrangular, si se le acuesta boca abajo él será capaz de voltear la cabeza de un lado a otro para respirar.

Es muy importante que te sientas tranquila con la posición en que dejes a tu bebé para que no tengas la tentación de ir a revisarlo cada cinco minutos, y para que él descanse cómodamente por varias horas.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El bebé que opta por un soló pecho para alimentarse

Puede que al recién nacido le cueste trabajo poder agarrarse a uno de los senos, porque está hinchado, porque pueda haber una diferencia en el pezón o que no pueda estar bien puesto a ese lado.


Resulta normal que el niño, especialmente, en su etapa de recién nacido, tiende a preferir un pecho por sobre el otro. Puede que la mamá note que se pone impaciente y aleja su boca, cuando la mamá le ofrece uno de sus senos. Es posible, incluso, que se niegue a aceptarlo.


Razones para que el niño opte por un seno

Puede que al recién nacido le cueste trabajo poder agarrarse a uno de los senos, porque está hinchado, porque pueda haber una diferencia en el pezón o que no pueda estar bien puesto a ese lado.

Así puede darse que si la mamá es zurda, le produzca más trabajo sujetar con facilidad al niño, con el brazo derecho. Puede darse también que, a medida que el niño ya es un poquito más grande, evite uno de los pechos, toda vez que uno de ellos tenga menor cantidad de leche o, porque la bajada es más lenta.

La mamá también podría creer que no produce demasiada leche y puede volverse más complejo, si es que el niño sólo quiere ser amamantado de un solo pecho.

Además, resulta bastante posible que la mamá contenga menos leche en el pecho que el pequeño ha rechazado.También, puede que el niño, desee, de pronto, obtener leche de un pecho nada más, durante cada toma. Tal vez, algún factor le esté produciendo dolor.

Así, por ejemplo, pueda sufrir algún tipo de infección de oído y le duela uno más que el otro. Incluso, hasta el lugar en donde le pusieron la vacuna pueda tener relación.

Por otra parte, si a la mamá le hubieran operado uno de sus senos, quizá, éste pudiera contener una menor cantidad de leche que el otro seno.

Ocurre que en ocasiones, cuando se identifica cáncer en uno de los pechos, es probable que la bajada de la leche sea más lenta. Afortunadamente, esta situación no es muy habitual.

Si la mamá se da cuenta que uno de sus senos no está brindando mucha leche como el otro, es muy importante que se lo informe a su médico.

Medidas ante un niño que sólo desea mamar sin cambiar de pecho

En este tipo de situaciones es muy importante lo que hace o no hace el pequeño. Es en torno a él, donde gira la atención. La mamá, por supuesto, ha de estar muy pendiente de lo que ocurra con su bebé.

En este sentido, es fundamental que la mamá intente incentivarlo suavemente, pero de manera persistente a la vez a que tome el seno que no le agrada. La mamá ha de ofrecerle éste, primero que el otro preferido por el niño; particularmente, cuando tenga hambre.

También puedes tratar de ofrecerle el pecho que habitualmente rechaza cuando se acabe de levantar, ya que quizá esté un poco dormido y no note la diferencia.

Es recomendable además que intente con distintas posiciones.

Requiere trabajo y una inversión de tiempo, pero necesita ir probando para determinar cuál es la posición que le acomoda a su hijo, finalmente. Si no puede hacer que el niño succione, en igual grado, los dos senos, entonces, tiene que estimular su producción láctea.

El modo de hacerlo es, vaciando esta leche del seno rechazado, con un extractor o, usando las manos propias al final de cada toma. La mamá debe hacer esto, una y otra vez de manera persistente, hasta que el niño logre tomar leche del pecho que evita.

Es posible que le deba ofrecer a su pequeño, la leche extraída, a modo de complemento de las tomas que realiza.

Si el trabajo se le hace muy complicado, tendrá que pedir ayuda de alguna asesora en temas de lactancia.

Si se da el caso que el pequeño está recibiendo toda la leche necesaria, y su elección no es molesta, entonces, puede dejarlo que siga.

Existen hartas mujeres que pueden amamantar a su hijo, con un solo pecho. Lo hacen en forma exitosa, por lo demás.

Fuente: facemama.com

La importancia de la calidad de los cuidados cotidianos


¿Cómo se siente el bebé después de nacer?

Un bebé necesita recuperar la sensación de unidad que ha perdido al nacer. En los primeros tiempos está internamente desorganizado, su aparato psíquico está en formación por lo que no cuenta con representaciones mentales para mantener la calma ante situaciones y sensaciones que lo perturban. Por ejemplo cuando un bebé tiene hambre lo acecha el dolor y la desesperación porque no tiene los medios para imaginar la solución, ni tampoco puede por sus propios medios satisfacer su necesidad.
Por esta razón lanza señales al mundo que lo rodea llorando, gritando, manifestando con la rigidez y crispación de sus músculos la imperiosa necesidad de recuperar la calma, la unidad, la sensación de plenitud, que arribará cuando sacie su hambre. Es entonces fundamental cómo reacciona el medio que ha recibido a este bebé ya que ahora depende de otro que lo cuide.

¿Cuál es el rol de los adultos?

En el útero el bebé se encontraba protegido, sostenido, cuidado por el líquido amniótico, estaba acompañado por el cordón, la placenta, las paredes del útero. De todas estas partes sólo él perdurará en el nuevo mundo. Es entonces indispensable que las funciones que cumplían éstas, ahora sean desempeñadas por los adultos que reciben al niño. Por eso debemos reparar en las formas en que se llevan a cabo. No es lo mismo cumplirlas desde el acercarles los aspectos materiales como ropa y comida sino cómo hacer de estos aspectos materiales algo mucho más profundo, como es la función de sostén, protección, alimentación y abrigo.
La forma y la calidad de estas funciones son fundamentales en el establecimiento de las matrices relacionales, afectivas y de aprendizaje, huellas que permanecerán por siempre y que regirán la manera de apropiarse y de manejarse con los otros durante toda su vida.
Es por esto que debemos saber, que el sostén apropiado debe brindarse para bienestar y seguridad del niño ahora y para su futuro como persona. Será indispensable que pueda contar con un adulto confiable y predecible que le anticipe con su palabra y con sus gestos que es lo que va a hacerle y que le está haciendo.

¿Cómo se debe tratar a un bebé?


Importante es la manera en que se lo manipula y se lo traslada, sosteniéndolo con dulzura pero con firmeza, trasmitiendo seguridad de parte de quien debe sostener. Es determinante el estilo, la rutina en los momentos de cambiado donde predomine la mirada, la escucha, el sostén tanto desde lo material del cambiador como de los brazos que transportan y manipulan a este bebé con sumo cuidado, sabiendo de las sensaciones propioceptivas e interoceptivas que siente este niño y de los desequilibrios constantes que a nivel interno le provocan inestabilidad e inseguridad.
Imaginemos por un momento, que no pudiendo oponer resistencia ni manifestar nuestro desagrado nos subieran intempestivamente a una montaña rusa que inmediatamente bajara a gran velocidad, girara repetidas veces sin poder hacer nada al respecto. Seguramente internamente nos sentiríamos muy desorganizados espacialmente y por ende tuviéramos sensaciones de mareo y de ahogo y muchísimas ganas de que alguien parara esta maquinaria.
Un bebé que recibe cambios rápidos por parte de quien le proporciona los cuidados cotidianos está violentando su estabilidad interna provocándole desequilibrio, angustia y sentimientos de pérdida y desgarramiento, ya que el no sabe que esto es momentáneo y siente que se cae en el vacío infinito, que se desgarra porque sus segmentos corporales son tomados con descuido sin tener la precaución de que no pierda la sensación de unidad corporal a través del sostén corporal y vincular.

¿Qué le debo transmitir y ofrecer a un bebé?

Todo lo que le proporcionamos en el acompañamiento de su desarrollo quedará registrado a nivel inconsciente, como marcas indelebles a nivel psíquico. Es función de nuestro rol reasegurarlo, envolverlo con nuestro afecto y cuidados cotidianos sabiendo que nuestras acciones, dejarán huellas en su devenir como persona. Nuestra función es la de proporcionarle al niño la sensación de unidad que ha perdido al nacer y la posibilidad de facilitarle un medio estimulante para desplegar sus capacidades en potencia con las que ha venido equipado.
Fuente: http://www.babysitio.com

martes, 23 de septiembre de 2014

Tos nocturna... ¿Qué hacer?

Aunque el pequeño no esté resfriado, el hecho de tener la calefacción encendida puede resecar sus mucosas y provocarle tos por la noche. ¿Cómo resolver este problema?


No son raras las ocasiones en que, aunque el pequeño no esté resfriado, tose mucho por la noche. En estos casos, ¿cuáles que pueden ser las causas de la tos nocturna y cómo resolver este trastorno?

• El aire caliente y seco generado por los radiadores de la calefacción puede ser, al menos en parte, la causa de los golpes de tos que algunos niños sufren mientras duermen. De hecho, el calor seco irrita la mucosa de las vías respiratorias, además de espesar y estancar la mucosidad que se produce normalmente. Asimismo, cuando el aire es seco, los filamentos microscópicos de la mucosa, que expulsan el moco hacia el exterior, se mueven menos y favorecen el problema.

• Otro efecto negativo de los radiadores es que el aire caliente se mueve por convección hacia arriba, arrastrando partículas de polvo, lo que se convierte en otro factor irritante.

• Por lo tanto, es conveniente airear la habitación donde duerme el niño antes de ponerle a dormir. No obstante, también es aconsejable mantener encendidos los radiadores sólo lo estrictamente necesario para no pasar frío, con el fin de atenuar aún más el efecto irritante del aire caliente.

• Por otro lado, los aparatos humidificadores también resultan muy útiles y prácticos para contrarrestar la sequedad producida por la calefacción. En el mercado, se pueden encontrarhumidificadores de vapor frío o caliente.


Fuente: http://www.mibebeyyo.com/bebes

El mejor juguete para los niños según su edad...

No importa si es caro o barato, si la publicidad muestra que es divertidísimo, si es “educativo” o si es para niño o niña, lo único que debe importar es que, cumpliendo con las condiciones de seguridad, sea un regalo que los chicos disfruten mucho, mucho.



Estos son algunos ejemplos de los juguetes ideales para cada edad, que pueden servir como inspiración para dar con el regalo perfecto:

De 1 a 3 meses
  • Móviles variados (click aquí)
  • Libros de tela o figuras con dibujos o imágenes en blanco y negro para estimular la visión del recién nacido (click aquí)
  • Sonajeros (click aquí)
  • Espejo irrompible sujeto a la pared interior de la cuna (click aquí)
  • Música variada (en la actualidad hay cantantes muy interesantes con melodías que les encantan a los bebés) 
Más opciones: click aquí

De 4 a 7 meses
  • Pelotas blandas, especialmente las que emiten sonidos suaves y agradables al moverlas. (click aquí)
  • Libros para bebés hechos de vinilo, cartón grueso o tela. (click aquí)
  • Juguetes que emiten sonidos como las maracas, tamborines, campanitas, etc., pianitos de tela. (click aquí)
  • Sonajeros transparentes. (click aquí)
  • Juguete para la bañera, que flota, que se puede apretar y/o llenar con agua. (click aquí)
  • Gimnasio o manta didáctica. (click aquí)
Más opciones: click aquí


De 8 a 12 meses
  • Juguetes que se pueden apilar, de diferentes formas, colores y tamaños como bloques de tela grandes. (click aquí)
  • Tazas, cubos y otros contenedores irrompibles.
  • Muñecas y títeres grandes.
  • Libros con ventanitas.
  • Teléfonos de juguete
  • Juguetes para empujar o arrastrar. (click aquí)
  • Pelotas de todos los tamaños (no tan pequeña, para evitar que se atragante)
  • Autos, camiones y otros vehículos de juguete hechos de algún material flexible y sin puntas o partes que puedan desprenders.

De 12 a 24 meses
  • Rompecabezas simples
  • Juguetes para cavar (pala, balde, rastrillo)
  • Juegos de exterior: tobogán, hamaca, arenero, etc. (click aquí)
  • Triciclo para principiantes. (click aquí)
  • Juguetes de encastre
  • Juguetes que los incentiven al juego de imitar situaciones de la vida cotidiana (cocina, teléfono, aspiradora, etc.)
  • Animales y/o muñecos de peluche
  • Muñecas y títeres de todos los tamaños
  • Instrumentos musicales
Más opciones: click aquí

Te invitamos a nuestra tienda online donde encontrarás todas estas opciones: www.misregalitos.com.uy