Mostrando entradas con la etiqueta #epidural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #epidural. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de abril de 2014

Anestesia peridural

La anestesia peridural se utiliza para aliviar el dolor que acompaña al parto, durmiendo la parte inferior del cuerpo pero al mismo tiempo permitiendo que la embarazada pueda colaborar en el proceso de alumbramiento. ¿Dónde y cómo se coloca? ¿En qué casos es necesaria? ¿Tiene alguna contraindicación?


El dolor en el parto es algo muy complejo y muy personal, y aunque a veces la discusión sobre el uso de la anestesia peridural se centre en si “hay que” parir con dolor o no, lo importante, al fin y al cabo, es que la mujer que va a dar a luz pueda decidir, elegir, cómo quiere vivir su parto. La anestesia peridural no es más ni menos que eso, una alternativa para aliviar el dolor de parto y para hacerlo más tolerable.

Hay mujeres que, por ejemplo, la piden antes del parto porque son concientes de que su tolerancia al dolor es limitada, otras que la piden durante el parto, cuando sienten que el dolor es insostenible, y otras que prefieren no pedirla. Para poder tomar una decisión es importante que la futura mamá converse con su médico las alternativas que tiene y los pro y los contra de esta anestesia.

También es importante que la embarazada se informe bien acerca de si esta anestesia es ofrecida o no en el lugar donde va a dar a luz, como una manera de prepararse para este momento.

Si las dudas van más allá de si pedirla o no, estas respuestas pueden ayudar a despejarlas:

¿Qué es la anestesia peridural?

Muchas futuras mamás habrán escuchado hablar de esta anestesia y tal vez la tengan en mente para el momento del parto de su hijo. Se trata de una anestesia local que insensibiliza parte del cuerpo (desde el ombligo hacia abajo), bloqueando el dolor durante el parto, pero que no duerme completamente sino que tiene un efecto local que hace que la embarazada pueda estar despierta y participar activamente del nacimiento.

¿En qué casos es necesaria?
La anestesia peridural está indicada cuando el dolor de las contracciones es demasiado fuerte para la mujer y le hace difícil participar activamente del parto y colaborar en el nacimiento. También en los casos de partos inducidos por alguna complicación en el embarazo; cuando la dilatación del cuello del útero es demasiado lenta o cuando el médico considera que hay que utilizar fórceps.

En el caso de una cesárea, esta es la anestesia por excelencia justamente porque permite que la madre pueda presenciar concientemente el momento del nacimiento.

De todas maneras, salvo en el caso de una urgencia o cesárea, la última palabra siempre la tiene la embarazada que será quien lleve adelante todo el proceso de parto y que es, sobre todo, la que más conoce su cuerpo y su umbral de dolor.

¿Dónde y cómo se coloca?
Como su nombre lo indica, esta anestesia se coloca en la espacio peridural alrededor de la médula espinal.

Como primer paso se le pide a la embarazada que se recueste sobre su costado izquierdo arqueando la espalda o que se siente en el borde de la cama y se incline hacia delante encorvándola. Luego, el médico anestesiólogo limpia la zona lumbar, inyecta un anestésico (que puede provocar un poco de ardor), coloca una aguja en la parte anestesiada y un catéter en el espacio peridural, alrededor de la médula espinal. Finalmente retira la aguja y deja el catéter.

Este catéter queda colocado durante todo el trabajo de parto y el momento del nacimiento para que el médico pueda ir graduando la cantidad de medicamento necesario a lo largo del proceso.

Por lo general, la peridural se puede aplicar cuando el cuello uterino tiene por lo menos cuatro o cinco centímetros de dilatación y cuando el trabajo de parto está progresando bien.

Fuente: http://www.planetamama.com.ar/

martes, 7 de enero de 2014

¿Te puedes poner la epidural si sufres lumbalgia?

¿Se acerca la fecha del parto y sufres dolores en la zona lumbar? ¿Este trastorno te puede impedir que te pongan la analgesia epidural en el parto? Averígualo.


El dolor en la zona lumbar es un problema muy frecuente durante el embarazo, sobre todo, en los últimos meses, debido al aumento del volumen y del peso del útero. Puede resultar especialmente intenso si, ya antes del embarazo, la mamá sufría lumbalgias y ciáticas. No obstante, cabe señalar que la lumbalgia no comporta contraindicaciones para la administración de analgesia epidural.
La lumbalgia en el embarazo es parafisiológica, es decir, casi fisiológica (normal), porque es una consecuencia de la estructura física. Los seres humanos somos bípedos de postura erecta. El aumento del peso del útero en los últimos meses de embarazo afecta a la columna vertebral y desplaza hacia delante el eje del cuerpo de la futura mamá, sobrecargando las franjas musculares de la zona lumbar, sometida a una tensión continua. A estos factores, se añade una mayor laxitud de los ligamentos de la pelvis, de origen hormonal.

Hernia discal y epidural


El dolor de espalda debido a una hernia discal presente antes de la gestación, si está localizada en la zona de las últimas vértebras lumbares, sí supone un inconveniente para la epidural. En este caso, muchos anestesistas se niegan a aplicar la epidural para evitar el riesgo de pinchar la hernia o agravarla. El diagnóstico de hernia de disco no puede realizarse durante el embarazo, puesto que requiere una resonancia magnética, un examen que es preferible evitar durante los nueve meses, a menos que sea estrictamente necesario. En cualquier caso, cuando se acerca el término del embarazo, todas las futuras mamás que desean disponer de la epidural en el parto deberían ser visitadas por el anestesista en el hospital donde tienen previsto dar a luz al bebé. Es entonces cuando el especialista valorará cuidadosamente las posibles contraindicaciones.

fuente: http://www.mibebeyyo.com/embarazo/complicaciones/epidural-lumbalgia

miércoles, 2 de octubre de 2013

Ventajas y Desventajas de la Anestesia Epidural

¿Qué es la epidural?

Es una solución analgésica que se inyecta en tu espalda, en la zona lumbar, para evitar que sientas dolor durante el parto. Previamente a su colocación también se aplica un anestésico en esta zona y luego de colocada la anestesia se ubica un pequeño catéter de plástico que se utilizará en caso de que necesites una mayor dosis.



Ventajas
  • Bloquea totalmente el dolor, sin pérdida de conciencia.
  • Si sufres presión elevada, es ideal ya que reduce la presión sanguínea.
  • Si sufres enfermedad cardiaca o pulmonar, es ideal ya que disminuye el esfuerzo de los pulmones.
  • Evita la necesidad de aplicar otra anestesia en el caso en que haya que realizar una episiotomía o recurrir al fórceps.


Desventajas
  • En algunos casos, puedes llegar a no sentir nada de la cintura hacia abajo, lo que dificultará tu colaboración en el parto ya que dependerás del médico para saber cuándo pujar. Esto puede provocar la necesidad de utilizar fórceps o que el parto sea más largo.
  • Puedes sentir un dolor de cabeza, que se extenderá durante unas horas luego del parto.
  • Existe una posibilidad de que sufras mareos y náuseas por la reducción de la presión sanguínea.


Un punto importante sobre la utilización de la anestesia epidural es que no afecta a tu hijo, por lo que no deberías preocuparte por ello. Tampoco hay ninguna posibilidad de que sufras alguna lesión en tu médula espinal: el riesgo de quedar paralítica es un mito absoluto.


Es importante que discutas este tema con tu obstetra con suficiente antelación para así poder sacarte todas las dudas que tengas y poder planificar qué tipo de parto quieres tener.

Fuente: www.huggiesla.com