Mostrando entradas con la etiqueta #leche. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta #leche. Mostrar todas las entradas

miércoles, 12 de noviembre de 2014

¿Sabes si tu bebé se está alimentando bien?

Al principio de la lactancia, todas las mamás pasan por una fase en la que se preguntan con cierta preocupación si la cantidad de leche que producen es la adecuada. Comprueba si el bebé toma la cantidad de leche suficiente y está bien alimentado



Para saber si el bebé está tomando toda la cantidad de leche materna que necesita y, por lo tanto, está bien alimentado, sólo tienes que asegurarte de que el niño...


• Moja de 5 a 8 pañales al día.

• Aumenta en torno a 100-200 gramos a la semana.

• Come cada dos o tres horas y hace un total de 8-12 tetadas al día.

• Tiene aspecto saludable y está sano y activo.

• Además, durante la tetada comprueba que haya leche en la comisura de los labios del bebé.


Estas claves pueden servirte también si el bebé toma leche de fórmula, en lugar del pecho. De este modo, si el pequeño cumple con estos requisitos, significa que está bien alimentado.


Si el bebé no come suficiente...

En algunos casos, puede que la mamá no produzca leche suficiente para satisfacer las exigencias de su bebé. En tal caso, no te desanimes a la primera ni te rindas.

La clave está en la estimulación del pecho. Cuanto más succione el bebé, más leche producirá. La tranquilidad y la serenidad también ayudarán. Descarta también otras posibles causas de origen físico o psicológico, como un desajuste hormonal o cierto estrés y cansancio.

lunes, 6 de octubre de 2014

El uso del microondas para calentar la leche


Diversos estudios señalan que los papás pueden calentar la leche materna o artificial en el microondas sin problemas. Pero aconsejan que una vez retirada la mamadera del aparato, los papás se cercioren de la temperatura.

Los papás siempre dudan sobre los efectos de calentar la leche –ya sea materna o artificial- en el microondas. Unos, sostienen que es perjudicial, mientras que otros, descartan cualquier peligro para el niño. Los especialistas por su parte, indican que calentar alimentos sólidos o líquidos en el microondas no daña la salud del niño.

Conveniencia de calentar la mamadera en el microondas

Diversos estudios señalan que los papás pueden calentar la leche materna o artificial en el microondas sin problemas. Pero aconsejan que una vez retirada la mamadera del aparato, los papás se cercioren de la temperatura.

Esto, con el objeto de resguardar la salud de su pequeño hijo, que sólo espera alimentarse.

Es habitual que el microondas pueda calentar excesivamente la leche, entonces, esto produciría quemaduras en el niño. En ocasiones, los papás olvidan que el microondas es una máquina y por lo tanto, sujeta a fallas.

Entonces, siempre deben estar preocupados del resultado de haber puesto a calentar la leche en la máquina.

El microondas siempre tiene alternativas de calentamiento, por ende, los papás deben saber antes, cuánto es lo adecuado para que la leche tenga una temperatura óptima para el niño.

Es decir que la responsabilidad principal, no recae sobre la máquina, sino que sobre los papás.

Por otra parte, no todos los microondas son iguales, ya sea, por un asunto de marcas, como por una razón de modelo. Entonces, si en un aparato determinado, el tiempo de calentamiento necesario para la leche de la mamadera es de un minuto, es probable que en otro, sea de un minuto y medio.

El microondas y el tipo de envase

Resulta habitual que al calentar el alimento en este aparato, se caliente más éste que el envase. Esto se explica, debido a que el calentamiento va del interior al exterior. Puesto que se calientan primero las moléculas que están ubicadas al centro.

Sin embargo, el calentamiento no es igual para todas las partes. Porque al momento de calentar la mamadera en el aparato, influye el material con el que esté fabricada.

No es lo mismo, un envase de vidrio, a uno de plástico. Los papás deben tener el antecedente que los más seguros son los de vidrio, porque los de plástico pueden desprender moléculas que pasen al alimento.

El microondas y la pérdida de nutrientes en los alimentos

Los papás suelen tener dudas respecto a si los alimentos que calienten en el microondas pierden o no, nutrientes.

Para responderles, los expertos señalan que con cualquier método de calentamiento, los alimentos siempre pierden un poco de sus propiedades nutricionales.

Es así como en el horno convencional, la cocina a gas o eléctrica, se producirá el mismo efecto.

El microondas, constituye hoy, uno de los electrodomésticos que más facilitan la vida de las familias.

Además, el que caliente los alimentos de una manera rápida, no es sinónimo decir que altere su composición y represente un riesgo para la salud de los niños.

Y así como cualquier otro método de calentamiento, el microondas solamente trasmitirá calor al alimento. Nada más.

Entonces, los papás deben saber brindarle un uso adecuado, simplemente.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Cómo amamantar sin dolor?

Así como cada embarazo es diferente, también son los bebés a la hora amamantar. Se los digo porque no recuerdo que mi experiencia en ese sentido con Víctor Santiago, mi primer hijo, haya sido tan dolorosa como lo fue con Jorge Mario, mi panzoncito nacido el 28 de julio pasado.


Yo me creía toda una experta porque di pecho a Víctor durante 14 meses. “Piece of cake”, pensé cuando decidí que también daría leche materna a mi segundo hijo.

Sin embargo, la lección de esta cuarentañera para ustedes es, no se fíen de su memoria, sobre todo si sobrepasan los 35 años (quienes ronden en esta cifra me darán la razón).

Cuando en el hospital me ofrecieron la ayuda de una asesora de lactancia la acepté pero solo para repasar alguna información que pudiera haber olvidado. No me di cuenta, sino demasiado tarde, que había olvidado todo. Pero la experta ya no estaba ahí para ayudarme.

Comencé a amamantar a Jorge Mario y casi inmediatamente comenzó mi martirio. Empecé mal, y ese fue mi gran y doloroso error. Así pasaron varios días hasta que tuve cita con la asesora. La verdad asistí sin grandes expectativas, resignada a que me dijera que tenía que aguantar el sufrimiento hasta que me acostumbrara. Pero me sorprendí cuando me dijo lo que estaba haciendo mal, y mejor aún, me mostró cómo hacer para evitar el dolor, justo cuando estaba a punto de darme por vencida.

Como final de cuento de hadas, ahora estoy feliz de amamantar a mi panzoncito sin problemas, y espero poder hacerlo por al menos doce meses. Estoy contenta de haber ido a la cita con la experta y por eso les comparto algunos de los tips que me dio para amamantar exitosamente.

  • Lo más importante de todo es la forma en que el bebé se prende del pezón. Si no lo hace bien, sufrirán hasta darse por vencidas. Sin les arde, sangran o se les cuartean los pezones es porque la boca del bebé no está en la posición correcta. Vean con lupa esta imagen. Así es como se deben ver los labios del bebé. Si no los ven así, prepárense para una amamantamiento de terror.
  • Usen ropa cómoda si están amamantando. Antes de salir de casa practiquen cómo es que se descubrirán los senos para dar de comer al bebé. Ropa entallada o que no se estira son un gran error a la hora de amamantar.
  • Busca la mejor posición para amamantar, tanto para ti como para tu bebé. Lo importante es que tu espalda no se canse o se tuerza. Dar pecho debe ser una experiencia placentera, tanto para mamá como para el bebé.
  • No gasten en prendas excéntricas o complicadas para supuestamente hacer más fácil el dar pecho. A veces esa pequeña fortuna se irá directo a la basura. Prueben con un rebozo o una prenda al estilo de los indígenas de muchas regiones de América Latina.
  • Pidan asesoría a una experta de lactancia. Dar pecho NO debe doler. Si les duele deben analizar qué están haciendo mal. Si lo hacen bien, amamantar no debe doler, NUNCA.
  • Cuesta trabajo, pero si tienen tiempo háganlo. Desnuden a sus bebés cada vez que le den de comer. El contacto de la piel de mamá con la del recién nacido fortalece los lazos afectivos y estimula al bebé para comer hasta quedar satisfecho sin dormirse a media sesión.
  • Mamá tiene un importante papel a la hora de amamantar. No se trata solo de que el bebé se prenda del pezón. Mamá debe presionarlo dentro de la boca del bebé cuando el pequeño la abre como si le hiciera falta aire.

¿Qué te sirvió para evitar el dolor al amamantar? Comparte tu experiencia con nosotros.

lunes, 4 de agosto de 2014

Cómo conservar la leche materna.


Es de gran importancia tener en cuenta las siguientes recomendaciones para mantener la leche materna en óptimas condiciones cuando el bebé la necesite:

  1. Conservarla en recipientes limpios, preferentemente de plástico; pueden ser los de análisis que se compran en la farmacia o cualquier recipiente previamente lavado con agua y jabón. Los recipientes de vidrio no son aconsejables ya que retienen algunos nutrientes de la leche.
  2. Pegar etiquetas a los recipientes con fecha y hora a cada envase, además debes usar siempre la leche materna más vieja
  3. La leche materna se conserva según las siguientes pautas:
  4. A temperatura ambiente, puede mantenerse entre 6 y 8 horas. (25º C o menos)
  5. En el refrigerador (4º C o menos) entre 3 y 5 días
  6. En el compartimiento del congelador dentro de un refrigerador, 2 semanas
  7. En el congelador de un refrigerador con puerta separada, hasta 3 meses
  8. En un congelador (-20º C), de 6 a 12 meses
  9. Para consumir la leche materna, es importante tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
  10. No debe calentarse en microondas ni hervirse
  11. Al sacarla del congelador o del refrigerador, debe dejarse que se descongele a temperatura ambiente o en agua caliente, pero no sobre el fuego ni a baño maría
  12. Recuerda que el bebé consume la leche materna a temperatura corporal, por lo que no hace falta calentar mucho
  13. Es conveniente no guardar los restos de leche materna por lo que se sugiere separarla en cantidades pequeñas. No debe congelarse dos veces la leche materna.
Fuente: bbmundo

jueves, 17 de julio de 2014

Bajo suministro de leche materna

A la hora de amamantar a sus hijos, casi todas las madres se preocupan de que la leche que tienen sea suficiente para su bebé.


¿De verdad tengo poca leche?

Muchas creen que su suministro de leche es bajo pero sin una base sólida para ello. Puede que tengas esta idea al ver que tus senos nos están llenos o han dejado de gotear leche espontáneamente desde los pezones. Sin embargo, éstas son precisamente algunas señales de que tu organismo se está adaptando a las necesidades nutricionales de tu bebé.

A medida que tu hijo atraviesa las diferentes etapas de desarrollo sus necesidades nutricionales también van cambiando. Por ejemplo, si está en fase de crecimientoacelerado necesitará más leche de lo habitual, tanto en frecuencia como en cantidad, lo que te dejará los senos menos llenos que de costumbre.

En la mayoría de los casos no hay nada de qué preocuparse, ya que la producción de leche puede aumentar si tu suministro es bajo. Pero a pesar de esto, hay algunas situaciones que requieren atención médica ya que puede suceder que la baja reserva de leche ponga en riesgo la adecuada nutrición del bebé.

¿Cuáles son las causas de un bajo suministro de leche?

Hay diferentes motivos por los cuales puede que tu suministro de leche disminuya temporalmente, por ejemplo que ante el dolor en los pezones no alimentes a tu hijo con regularidad, o que tu bebé sea lento para comer o que no has adoptado una técnica que te permita que el bebé que agarre bien del seno.

La mayor parte de las veces el bajo suministro de leche se debe a un vaciamiento inadecuado o poco frecuente de los pechos. Por esto, es importante alimentar a tu hijo frecuentemente, vaciando al menos un lado cada vez. Es preferible vaciar bien un lado, a darle un rato de cada uno. Recuerda que la producción de leche está directamente relacionada con la demanda. A mayor demanda, mayor producción.

También es importante recalcar que no existe la “leche de mala calidad”. Lo que si existe es que cada mamá almacena un volumen de leche diferente a la otra en sus pechos. Por esto, una mamá cuya glándula es más pequeña, deberá alimentar a su hijo más frecuentemente que una madre cuya glándula es más grande (no tiene que ver con el tamaño de los pechos).

Otros factores que pueden afectar la producción de leche son las pastillas anticonceptivas con su contenido de estrógenos. Algunas mujeres padecen alguna enfermedad, desorden hormonal o físico que las afecta. También algunas cirugías al seno pueden ser un factor determinante.

Pero no te alarmes, porque la mayoría de las veces resulta ser sólo un problema al amamantar, más que una dificultad en la producción de leche. A veces existe un buen suministro de leche, pero es el bebé que no logra sacar la cantidad necesaria debido a unaposición incorrecta en el seno.

¿Cómo puedo saber si mi bebé se está alimentando bien?

A continuación te daremos algunas sugerencias para que puedas evaluar si tu bebé está tomando suficiente leche.
  • La leche es esencial para el crecimiento, por lo que debes ver si tu bebé está creciendo de acuerdo a su edad. Durante los primeros tres meses de vida tu hijo debería crecer alrededor entre 18 y 28 gramos diarios y desde los 3 a los 6 mesesde edad aproximadamente 14 granos diarios.
  • No te olvides que los recién nacidos pierden peso en los primeros días de vida, pero que lo recuperan rápidamente. Es por esto que entre los 10 a 14 días de nacido tu bebé tendrá el mismo peso que la nacer.
  • La frecuencia en que el bebé necesita leche también es un buen indicador. Debe ser amamantado a libre demanda, cada aproximadamente 2 a 4 horas, con un total de al menos 6 veces al día.
  • Te darás cuenta si tu bebé está alimentándose si lo escuchas tragar leche o puede que se le vea la leche en la comisura de la boca mientras succiona.
  • Tu hijo debe lucir sano y activo.
  • Otra señal son las deposiciones. Tu hijo deberá hacer popó al menos una vez al día en el primer mes y desde el quinto día de nacido el color de las deposiciones se aclaran a un color mostaza amarillento. Desde el segundo mes, hará popó con menos frecuencia, incluso algunos bebés la hacen día por medio o cada dos días.
  • En cuanto a la micción, debes observar cuántos pañales moja al día. Generalmente si son pañales desechables mojará entre cinco y seis. En cambio los pañales de tela serán siete u ocho porque son menos absorbentes que los desechables. Debes estar atenta porque en los pañales desechables es más difícil darse cuenta cuándo se mojan, por lo que si tienes dudas sácale el pañal y compara su peso con uno limpio. El pañal mojado será más pesado.

IMPORTANTE: la cantidad de veces que orina tu bebé no es por sí mismo un indicador de la buena alimentación. Incluso un bebé deshidratado puede seguir orinando. Las deposiciones y el aumento de peso son los mejores indicadores para saber si tu hijo se está alimentando correctamente.

lunes, 24 de marzo de 2014

Alergia a la proteína de leche de vaca

Esta es la historia real de una madre de una pequeña que sufrió este mal, que es mucho más frecuente de lo que tú crees por lo que es importante detectarlo a tiempo, para que tu bebé no sufra, duerma plácidamente y se alimente como corresponde.


Mi hija nació en marzo de este año. Tuve un muy buen embarazo. Mi pequeña nació sana y de muy buen peso: 3 kilos 760 gramos. A los pocos días tuve leche y mi hija tomaba muy bien. Siempre le di pecho directamente. Luego de cada papa la hacíamos dormir, costaba un poco que se durmiera, algo extraño para bebés recién nacidos, pero hasta ahí nada demasiado preocupante.

Ya casi al mes de vida, mi bebita comenzó a llorar después de las papas y no podía dormir. Cuando estaba dormida se torcía del dolor de guatita, tanto, que se encogía.

Ahí fue cuando comencé a notar que algo no era completamente normal, sentía que mi guagua no dormía lo suficiente, se notaba que le dolía su guatita y lloraba cuando terminaba de darle papa. Era muy extraño ya que los bebés recién nacidos se duermen al tiro después de las papas.

Llamé al pediatra y me recomendó ir a una clínica de lactancia, donde 1 matrona vio durante 1 hora el comportamiento de mi guagua y cómo tomaba su papa, ya que el pediatra me comentó que quizás tomaba mucho aire y producto de eso sufría de cólicos. La evaluación fue excelente: mi hija tomaba muy bien.

La matrona me hizo muchas preguntas, sobre todo en torno a mi alimentación. Yo consumía mucha leche, quesos, yogurt, etc…, muchos productos lácteos, ya que me decían que dando pecho me podía descalcificar. La matrona me pidió que probara estar 48 horas sin tomar o comer nada que tuviera proteína de leche de vaca. Me solicitó por favor ser muy exigente con esto, ya que debíamos descartar qué pasaba.

Al volver a mi casa y leer las etiquetas de las comidas me di cuenta de algo terrible: ¡todo tenía proteína de leche!, por lo que sólo pude comer proteínas, algunos carbohidratos, verduras y frutas. Incluso las galletas de agua las tuve que dejar a un lado.

Pasaron sólo 24 horas y mi guagua cambió drásticamente: dormía mientras tomaba su papa, tenía sus siestas muy largas, como cualquier bebé recién nacido, nunca más se retorció de dolor de guatita.

Ante esto, el pediatra le diagnosticó definitivamente alergia a la proteína de leche, era una alergia leve, ya que hay bebés que tienen un nivel mayor con síntomas aún más fuertes como, por ejemplo, sangre en sus deposiciones, manchas rojas en algunas partes del cuerpo, etc…

El doctor me pidió que hiciera una dieta sin proteína de leche durante 4 meses completos. Lo cumplí en un 100%, pues sabía que si comía o tomaba algo con proteína de leche, le haría mal a mi guagua y no quería que ella sufriera.

No es fácil este tipo de dieta, las tentaciones no faltan, pero leí mucho sobre el tema: mientras las mamás que están dando pecho más nos cuidemos en nuestra dieta, mejor y en menor tiempo se curarán nuestras hijas.

Mi pequeña cumplió 5 meses y mi doctor me dijo que comenzara de a poco a volver a mi alimentación normal. Lo hice con mucho susto, no quería ver sufrir a mi guagua, pero no le pasó absolutamente nada. Tomó su papa como siempre, durmió sus siestas profundamente, no sufrió nunca de cólicos y cuando estaba despierta siempre se veía de muy buen ánimo para jugar.

El esfuerzo como mamá no es menor, por eso no me comí ni medio cuadradito de chocolate, me cuidé mucho, todo por cuidarla aún más a ella. Finalmente logre que fuera completamente feliz, no sufriera de cólicos, tuviera sus horarios muy regulados, comiera todos los alimentos que se le daban, y viviera una vida completamente normal.

Es importante comentar que mi vida también es normal. No me sentí mal mientras hacía la dieta sin proteína de leche, no tuve dolores, ni problemas, al contrario, mi vida fluyó mucho mejor al ver a mi bebé feliz, sin llanto, dolor ni sufrimiento.

Por esto le recomiendo a todas las mamás que me están leyendo, observar con atención si sus hijos tienen algún tipo de comportamiento extraño después de mamar, como llorar sin sentido.

La autora de este artículo no quiso revelar su verdadero nombre
Fuente: http://www.facemama.com/bebe-y-lactancia

jueves, 6 de marzo de 2014

Problemas en la lactancia


Una mamá estresada no es positivo para el importante período de lactancia. Por tal razón es muy útil y beneficioso para ella y para el niño que alguien pueda ayudarle en alguna labor que la presiona.

La lactancia no es igual para todas las mamás. Así, puede ocurrir que se vuelva una etapa compleja. Sin embargo, no es imposible. Por lo mismo, es importante que la nueva mamá no se desespere y persista con su objetivo de alimentar a su pequeño. Desde luego que puede ir probando distintas posiciones y, por cierto, encontrar lo que más le convenga a ella y a su hijo.

La demora de la leche en la cesárea

No todas las mamás logran dilatarse lo necesario para tener un “parto normal” y, por eso, los médicos optan por la cesárea.

Si es ésta la elección de los especialistas, ocurre que la leche se tarda en llegar. Pero en ningún caso la mamá tiene que privar a su hijo del pecho. Puesto que la leche materna es, sin duda, el mejor de los alimentos al momento en que el recién nacido ve la luz de la vida.

No obstante, pueden producirse las siguientes situaciones:

  • Parto prematuro.
  • Labio leporino.
  • Síndrome de Down.


Si se produce cualquiera de estos escenarios, entonces la mamá tendrá que consultar con algún especialista, para que la asesore. Finalmente, todo puede ser posible, si así lo desea la madre.

Consejos para amamantar

Si la mamá está inquieta respecto de la limpieza en el pecho, lo que puede hacer es llevar a cabo una ducha todos los días.

Luego de amamantar, no es necesario que lave los pechos utilizando jabón, sino que basta con secarlos nada más. Así como es una costumbre de higiene lavarse las manos antes de probar comida, también lo es antes de amamantar al pequeño.

Puede darse el caso de que la mamá fume, si es así, debería dejarlo. Si es que no puede, tendrá que fumar una vez que dé de amamantar al niño.

En ningún caso hacerlo cuando tenga al niño, puesto que podría provocarle alguna infección de tipo respiratorio o asma.

También puede que a la mamá le guste beber. Si es así, pero lo hace de manera ocasional, probablemente no le produzca mayor trabajo el dejarlo.

No es necesario que con la llegada del pequeño a su vida, la mamá tenga que someterse a cambios en lo que come o bebe.

La única razón para que la mamá altere su dieta, es que su hijo sufra de algún tipo de alergia.
Extracción de la leche

A veces resulta positivo que la mamá pueda aprender a sacarse leche.

Puede guardarla y que de este modo, otra persona pueda alimentar al niño, cuando ella no pueda.

También resulta útil para que pueda aliviar las molestias, debido un exceso de leche, porque existen períodos en donde baja el apetito de niño y al sacarla, puede evitar el desarrollo de una mastitis.

La mamá puede extraer su leche en forma manual o bien, a través de uso de un sacaleche.

La leche puede durar dos días en el refrigerador o si la mamá la mantiene el congelador, puede estar hasta 6 meses.

Red de apoyo durante la lactancia

Una mamá estresada no es positivo para el importante período de lactancia. Por tal razón es muy útil y beneficioso para ella y para el niño que alguien pueda ayudarle en alguna labor que la presiona.

Así está el caso de esas típicas labores domésticas.

El papá u otro integrante de la familia le puede brindar ayuda, limpiando la casa, haciendo las camas, cocinando, limpiando el patio, en fin.

Es importante que, más allá de la tarea en la cual se le ayuda, sienta un apoyo por parte de su pareja y de su familia.

Una red de apoyo en la labor importantísima de la lactancia, siempre será muy bien recibida por cualquier mamá. No implica realizar las cosas por ella, pero sí estar al pendiente de sus necesidades y dudas.


Fuente: http://www.facemama.com/

viernes, 28 de febrero de 2014

Regurgitación y vómitos


¿Qué es la regurgitación?La regurgitación o reflujo del bebé es la manera que tiene el bebé de eliminar un exceso de comida. Todos los bebés eliminan una pequeña cantidad de la leche que ingieren de tanto en tanto. Cuando se trata de regurgitación la leche generalmente está mezclada con saliva y casi siempre es muy escasa su cantidad, aunque los padres crean que es mucha.
Por este motivo se inventaron los baberos, que evitan que manche tu ropa o la del mismo bebé.

¿Qué es el vómito?
Puedes identificar los vómitos de la regurgitación o reflujo si la cantidad expulsada es mayor, con expulsión a chorros de la leche y acompañados de arcadas (vómito eyectivo).


¿Cuándo debería preocuparme?
Si los vómitos están asociados con fiebre o diarrea, como en el caso de gastroenteritis, debes consultar al médico y mientras tanto tratar de administrar agua en cucharaditas de tanto en tanto.
Si los vómitos son de forma reiterada durante el día o sucede con frecuencia impedirá un aumento de peso adecuado. En estos casos debes consultarlo con el pediatra, quién seguramente se encargará de descartar la presencia de una enfermedad que se caracteriza por presentar una disminución en el calibre del orificio de salida del estómago del bebé, llamado estenosis pilórica.
Lo más importante es que el aumento de peso de tu bebé sea el adecuado con respecto a su edad y que orine con frecuencia. No te preocupes de algún vómito aislado o de regurgitaciones un poco más abundantes de tanto en tanto. Trata de alimentarlo más frecuentemente y siempre en un momento que el bebé se encuentre tranquilo.



Link: http://www.babysitio.com/bebe/salud_bebe_regurgitacion.php#ixzz2uYOzwSYM

lunes, 24 de febrero de 2014

Algunas curiosidades que tal vez no sepas sobre la lactancia...




Los beneficios de la lactancia materna están ampliamente demostrados. Se trata de la leche más sana para nuestro bebé, que además se elabora de una forma totalmente natural, la genera nuestro cuerpo. Sin embargo, a pesar de que se trata del tipo de alimentación más antiguo del mundo, lo cierto es que aún quedan muchas cosas por saber sobre la lactancia materna.

¿Cómo es la primera toma del bebé? ¿Es doloroso? ¿Qué ocurre si no conseguimos que acepte la leche? ¿Debemos optar por otro tipo de alimentación? Si quieres saber todo esto y mucho más, no te pierdas este reportaje.


¿Cuándo se produce la subida de leche?

Una de las principales inquietudes de las madres primerizas es cuándo podremos dar la leche materna a nuestro hijo. Pues bien, en el caso de aquellas mujeres que han sufrido su primer parto, la subida de la leche se produce entre las 30 y las 72 horas después del alumbramiento.





Se suele decir que después de una cesárea, la leche tarda más en subir. Sin embargo, no es más que un mito sobre la lactancia. Independientemente del tipo de parto, la subida de leche es un proceso fisiológico que se produce al expulsar la placenta del cuerpo. En ese momento se produce un descenso de los niveles de progesterona y un aumento de prolactina, que es la hormona encargada de la producción de la leche materna.


Beneficios para la madre
Normalmente, hablamos de los beneficios de la lactancia materna para el bebé. Sin embargo, también aporta grandes ventajas para la madre. Por ejemplo, durante los primeros días tras el parto, la madre puede sufrir sangrados y otras molestias. La lactancia puede hacer que estas molestias se reduzcan ya que la oxitocina que se libera durante la lactancia favorece la contracción natural del útero.

Además, la lactancia, junto a una alimentación sana y el deporte, ayuda a eliminar el peso retenido durante la gestación. Se sabe que las madres que aumentan su peso alrededor de 12 kilos pueden conseguir bajarlo a través de la lactancia exclusiva durante seis meses.

Por último, debemos incidir en los beneficios de la lactancia respecto a la salud. Por un lado, la probabilidad de sufrir un cáncer de ovario disminuye en las mujeres lactantes. También puede prevenir la aparición de diabetes.


Cómo almacenar la leche materna
Otra de las preguntas que más suelen aparecer durante el periodo de lactancia es, ¿qué ocurre cuando nos reincorporamos al trabajo? ¿Interrumpimos la lactancia? ¿Podemos almacenarla? Pues la respuesta es sí. Podemos guardar la leche materna extraída a través de un sacaleches o de forma manual, en el frigorífico. Es importante que laguardemos en biberones o en recipientes bien limpios y esterilizados, además de colocar una etiqueta con la fecha de extracción de la leche.





¿Durante cuánto tiempo podemos almacenar la leche? Si la dejamos a temperatura ambiente, la duración estará entre 4-8 horas a una temperatura de 25 grados. En el caso de que se encuentre en el frigorífico, podemos dejar la leche hasta un máximo de 2-3 días. Por último, si optamos por el congelador, la leche nos durará alrededor de 4 meses.


La lactancia materna, ¿duele?
Es posible que durante los días en los que baje la leche, sientras dolores uterinos similares a los de la menstruación. Después, si tu bebé no agarra bien el pecho, puede que sientas fuertes tirones en el pezón. Si interrumples la lactancia y al comenzar el dolor persiste, entonces es posible que ocurra algo más.





Si al dolor de pecho se unen síntomas gripales, como fiebre o escalofríos y además una zona de tu pecho está enrojecida o endurecida, puede que sufras una infección. No te asustes, la mayoría de las infecciones pueden ser tratadas con medicamentos y no producen mayor problema.

Fuente: http://bebes.facilisimo.com/

jueves, 7 de noviembre de 2013

el supermercado... ¿caja rápida?



Me acuerdo de estar todos en el auto. Volviendo de algún lugar que quedaba lejos. Tarde, ya de noche. Mi vieja diciéndole a mi viejo “paremos un minuto en el super que no hay leche para mañana”. Mi viejo con cara de ojete. Yo diciéndole “pero una leche nada más, eh?”. “Si, sí, es un minuto” respondía ella con un pie afuera del auto.

El minuto terminaba siempre multiplicado por 20, por lo menos. Finalmente la veíamos salir por la puerta del super con cinco bolsas. Todos medio dormidos ya. Puteándola en silencio. O explícitamente.

Pero resulta que al otro día todos teníamos nuestro yogurcito, nuestro pancito con mantequita, nuestro tecito, nuestros cerealitos con leche.

Ahora me encuentro tratando de llegar al sector de los lácteos para comprar lo único que falta en casa. Sólo necesito leche pero en el camino agarro un kilo de bananas porque están a buen precio, un postrecito de chocolate porque a Luci le gusta, dos latas de atún porque hace mucho que no comemos pescado y un paquete de pañales porque se me están por acabar.

No puedo evitarlo.

El otro día le mando un sms a Mateo. “Mi amor, por favor podés ir al almacén a comprar algo para el desayuno? Compró pan y manteca. Fin de la historia.

¿Cómo puede ser que se haya olvidado de la leche?

La próxima vez le voy a tener que hacer una listita. Odia mis listitas. Especialmente las que empiezan con “leche” y terminan con “papel higiénico”.

viernes, 18 de octubre de 2013

ya me vino? pero si estoy dando la teta!!!

A mi me paso... y a vos?

Todos te dicen que mientras estas dando la teta o "amamantando" la menstruación no viene o por lo menos demora 6 meses en volver después del parto.


Pero no fue este mi caso... ya que al día 50 (un mes y unos días) después de tener a mi bebe siento un pequeño dolor de panza... y si allí estaba nuevamente, sin previo aviso, sin esperar más días... estaba la maldita y descarada menstruación!!! 

Luego de darme varias veces contra la pared y pensar que era un error, llame a mi ginecólogo para verificar si realmente era la menstruación o simplemente un pequeño sangrado después de haber tenido una cesárea... y ahí fue donde me confirmo lo inesperado... si era la menstruación confirmada y sí es un gran mito que demora tanto en volver. Obviamente hay mujeres más afortunadas que otras...como en todo...ya que despues de cortar con mi ginecólogo hable con una amiga que me contó que a ella le vino 8 meses despues de dar a luz... OCHO MESES!!!... casi lloro, ya nosé si por el post-embarazo, post-trauma o simple impotencia.

Estaba indignada...ya que además de ser una "vaca lechera" ahora también era una mujer ovárica en plena "menstruación"!!!

Después de este relato tal vez te sientas identificada o seas una de las afortunadas como mi amiga...
de cualquier modo les dejo un ilustración de la talentosa Esther Gili, que refleja perfectamente MI MOMENTO DE INDIGNACIÓN.




domingo, 13 de octubre de 2013

Del plan al hecho hay un gran trecho...

Iba a escribir un relato detallado sobre mi lactancia, pero he empezado tres veces y quedaba demasiado largo, me aburría hasta a mi leerlo. Se me ha ocurrido hacer esta cosa rara para amenizar:

El plan- Según nazca, al pecho. X

Los hechos- Sufrí una cesárea, por lo que me tuvieron mas de dos horas en una sala de recuperación.
En ese tiempo, N se tomó un biberón por prescripción médica, sin compasión.


El plan- Usar la posición "acostada" siempre que se pueda, y más en las tomas nocturnas. X

Los hechos- A la niña esa no le gustaba un pelo, así que desde la primera noche (cuando conseguí incorporarme) le di la teti sentada, como a ella le gustaba.


El plan- Vigilar que mame bien: boca abierta y oreja bailonga. √

Los hechos- N era una mamadora nata, el mérito del éxito de mi lactancia es que ella lo tenía claro.


El plan- Nada de chupetes. X

Los hechos- Creo que fue al 5º día de vida cuando mi suegra le metió un chupete, se la veía muy contentita y así dejaba de meterse todos los dedos en la boca. Podéis ampliar información aquí.

El plan- Llevar la subida de la leche con filosofía. X

Los hechos- Creo que no se puede llevar la subida de la leche con filosofía, es lo peor de la lactancia, al menos de la mía. Se me pusieron las tetas enoooormes y duras como piedras. Parecían de mentira, como las dibujaría un niño. Lo que lloré ese día, y no de dolor (que también), sino de verlas, ahí, como si fueran un "ser extraño". Duchas calientes, masajes y sacaleches fueron la solución. (me estoy acordando y me recorre un escalofrío por el cogote)


El plan- ¡A cuidarse las tetis! √

Los hechos- Seguí unos meses con la misma rutina de cremas que en el embarazo, añadiendo el purelán a los pezones cuando lo veía necesario. No puedo decir que tenga las tetas igual que antes de quedarme embarazada, pero no están mal.


El plan- Pasarme por el forro la opinión de la matrona sobre los sacaleches (ella los tachó de instrumentos del infierno) √

Los hechos- El sacaleches me vino que te cagas. Ahí Nati patinó. Lo usé durante toda la lactancia por diferentes razones: para descongestionar el pecho, para hacer biberones con mi leche o para preparar las primeras papillas de cereales.


El plan- Disfrutar la experiencia, no ser una mártir-mamá. √

Los hechos- Fue un lema que mantuve, no le veo yo la gracia a sufrir haciendo algo que se supone debe ser bonito, que no.. que no le veo yo lo bonito a sufrir. Me faltó el canto de un duro para dejarlo en varias ocasiones, pero al final estuvimos unos 8 meses.


El plan- Mis amigos no me van a ver las tetas, no no no.. vergüencita. √

Los hechos- Hay madres que dan el pecho y no se les ve nada (son muy apañadas), yo no soy de esas. Yo necesitaba sacarme tooooda la tetorra al aire (alegría, alegría). La solución es bastante simple: dar el pecho en habitaciones sin gente que te moleste. Llamadme Doña Huraña si queréis.


El plan- Evitar que la leche me juegue malas pasadas. X

Los hechos- Podría decirse que con los discos se tiene controlado, pero a veces, después de la ducha, dos chorros muy traviesos salían escopetados hacia el espejo. Y en más de una ocasión, durante una parada técnica de N en medio de una toma, le he metido un chorrazo en el ojo a la pobre. Mis tetorras estaban cargadas y eran de gatillo fácil.


El plan- De vez en cuando tomará biberones de mi leche para que yo pueda hacer mis cosas. √

Los hechos- Pues sí, ese plan maligno para tener vida, lo medio conseguí. Al mes ya estaba sacando a la perra por las mañanas, solo me iba una hora, pero el padre novato se quedaba más tranquilo con un biberón al que echar mano. También pude ir al cine y a alguna fiesta loca de madres blogueras. Dejaba un biberón (o dos) con mi leche y me iba tan tranquila, sin remordimientos ni nada, ay ay ay..


Como véis ni tuve muchos problemas, ni soy una madre coraje, ni pude hacer todo lo planeado. En resumen fue una lactancia bastante molonga, la niña se crió bien y yo comí como una cerda, cosa que me encanta.
Por: Esther Gili (www.39semanas.com)

jueves, 3 de octubre de 2013

Lactancia y deporte: ¿es bueno o malo?

¿Das el pecho a tu bebé y te preocupa saber si el ejercicio físico es perjudicial para la calidad de la leche? Te damos las respuestas.

​¿Estás dando el pecho y te preguntas si hacer deporte podría perjudicar la lactancia materna?



La actividad física y la lactancia materna son totalmente compatibles, siempre y cuando el deporte se practique de forma moderada y suave. El ejercicio escogido mientras se está dando el pecho no debe ser estresante ni demasiado intenso. Las actividades aeróbicas y suaves, como la natación, los paseos o la bicicleta son las más idóneas para practicar durante la lactancia, ya que la calma y la relajación mejoran la lactación.

La producción de leche materna no tiene por qué verse afectada por tu actividad física. Sólo debes tener en cuenta que, si el ejercicio que realizas es muy intenso, es posible que tu cuerpo empiece a generar una mayor cantidad de ácido láctico.
En este caso, el único cambio que notará el bebé es que la leche tiene un sabor menos agradable. El ácido láctico no es tóxico y no causa ningún tipo de daño en la salud del pequeño. Si quieres que el bebé no note este cambio en el sabor de la leche, la solución es bien sencilla: extraer la leche antes de realizar la actividad física.

Por tanto, el deporte es una buena opción para conseguir recuperar la línea. Eso sí, deberás esperar a que el ginecólogo te indique que puedes empezar a practicar alguna actividad deportiva. La rutina de ejercicio te ayudará a recuperarte más rápidamente del parto, ya que tonifica los músculos, los abdominales y los pectorales.


Recuerda que, en el posparto, si lo quieres es recuperar tu línea, es más aconsejable realizar una actividad física moderada, pero nunca optar por una dieta hipocalórica. Tienes que tener en cuenta que debes mantener una alimentación equilibrada, ya que necesitas todos los nutrientes y un aporte de unas 400-500 calorías más al día, para producir una leche lo suficientemente nutritiva para tu hijo.