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miércoles, 22 de octubre de 2014

Cuatro mitos sobre el recién nacido


La llegada del primer bebé siempre trae consigo un gran número de preguntas e inquietudes que por lo regular se centran en los pequeños detalles que, quizá antes del nacimiento no tenías contemplados, pero que te causarán conflictos a lo largo de los días.

Que si es adecuado cortarle o no el cabello, que si mantiene la mirada hacia arriba es dañino para su vista o que si el uso del pañal puede mal formar sus piernas, son algunos de esos hechos cotidianos rodeados de mitos que suelen volverse un caos para tu estabilidad emocional y para su bienestar.

Para cambiar esos mitos por información adecuada y responsable para tu pequeño, la doctora neonatóloga Erika Nayeli Ayala comenta que: “No todas las costumbres populares tienen un argumento médico, y es por eso que hay que reflexionar antes de aplicar cualquier método. En la mayoría de los casos son inofensivos, pero en otros pueden causar daños al menor. La mejor opción es acudir con su pediatra para resolver acertadamente sus dudas”.

Y aclara 4 de los mitos más frecuentes que forman parte de esas confusiones:

¿Es verdad que si se le corta el cabello a un bebé, le saldrá más grueso o incluso dicen que afecta en su habla?

“El cabello del menor al nacer es muy delgado y se caerá en las primeras semanas de vida. Raparlo no traerá ningún problema a su salud, tampoco a su capacidad de hablar, moverse ni a todas sus funciones. Es importante aclarar que el cabello responde a la herencia de la familia, así como su grosor y abundancia”.

Si un menor enfoca la mirada hacia arriba, ¿puede afectar la posición de sus ojos?


“Realmente no. Desde el nacimiento y hasta los 6 meses de vida, el menor descubre y domina la coordinación de los músculos y movimientos, incluida la mirada”.

Por esa razón es muy común que se le vea haciendo bizcos, o incluso que no responda a ciertos estímulos como seguir el movimiento de una mano o un objeto, y es parte del proceso. Sin embargo, si después del medio año de vida continúa con alguna anomalía, es indispensable acudir a un oculista.

¿Es verdad que un recién nacido no ve, no huele y no distingue sabores?

“Al nacer, quizá no tienen un enfoque visual nítido, no obstante, sí perciben la falta o el exceso de luz. En cuanto al olfato, es uno de los sentidos que está más desarrollado desde el nacimiento, es decir que los bebés son muy perceptibles a este tipo de sensaciones”.

Una fragancia fuerte, aromatizante en exceso u olores ambientales intensos como el humo del cigarro o incluso la humedad, pueden incomodarlo. En cuanto al gusto, aunque su gama de degustación es muy limitada, sí distingue sabores, incluso, los bebés se inclinan más por los sabores dulces.

¿El uso del pañal causa malformaciones en las piernas del bebé?

“Ese es un mito total. El volumen, la forma y los materiales del pañal han cambiado lo suficiente para adecuarse a la estructura anatómica del pequeño. La alteración en las piernas y la cadera que causan posiciones extrañas, se deben a malformaciones durante el embarazo y se harán más evidentes al paso de los días”.

lunes, 13 de octubre de 2014

Una cabecita muy delicada

¿Por qué cuando nacen no la tienen redonda? ¿Cuándo se normaliza?



Lo más llamativo en los bebés recién nacidos suele ser su cabeza. Para empezar, si el parto fue vaginal, es probable que presente una deformidad sutil e, incluso, algún hematoma. También sorprenden sus dimensiones: a simple vista, parece desproporcionadamente grande (representa casi una tercera parte del total de su cuerpecito), además de ser muy pesada.

Es evidente que el niño tardará tiempo en sujetarla y guiar sus movimientos. Y lo más sorprendente: al acariciarla, notarás unas zonas blandas que se deprimen al presionarlas y a veces laten visiblemente.

Todos estos aspectos, deformaciones y traumatismos ocurridos durante el parto, control cefálico, tamaño y osificación del cráneo deben ser examinados en los chequeos que el médico hace al bebé. Observar si las secuelas del parto desaparecen, si el niño adquiere mayor dominio de la cabeza, si el cráneo crece a un ritmo adecuado y si las fontanelas se van cerrando, son comprobaciones rutinarias, pero de suma importancia, para verificar que todo va bien.

¿A qué se debe su forma alargada?


La imagen de una cabeza voluminosa que va deslizándose y asomando lentamente, milímetro a milímetro, a través de la abertura de un estrecho suéter de cuello de tortuga sirve para hacerse una idea del esfuerzo que realiza un bebé para nacer. Tal proeza es posible gracias a que los huesos del cráneo son blandos y todavía no se han unido totalmente entre sí, lo cual le permite a la cabeza amoldarse perfectamente al canal del parto.

A consecuencia de ello, la cabecita del recién nacido suele estar deformada, a lo ancho o a lo largo, según la posición adoptada durante el nacimiento. Para los médicos, se trata de deformidades fisiológicas y, por tanto, irrelevantes y transitorias (desaparecen en las primeras horas o días de vida).

De hecho, el alargamiento de la cabeza es característico de los recién nacidos que llegan al mundo por vía vaginal. Es totalmente indoloro y no deja secuelas. En ocasiones, el pequeño sí presenta secuelas de un parto difícil. Cuando la compresión es muy intensa o se emplea ventosa para extraerlo, se pueden formar edemas o hematomas en la cabeza. A pesar del nombre tumores de parto y del aspecto a veces, una llamativa protuberancia de color morado y del tamaño de una mandarina, estos traumatismos no necesitan tratamiento ni revisten gravedad. Al bebé no le duelen y se le puede manipular con tranquilidad; eso sí, hay que procurar no tocar en exceso las zonas lesionadas. En un par de semanas cuando mucho, al reabsorberse los líquidos acumulados, la cabecita del pequeño se vuelve más lisa y redondeada.

¿Y después? ¿Hay que tener alguna precaución especial? 


Se recomienda evitar que el niño permanezca en una misma posición para que la cabeza no se aplane, así que si esta presenta una deformación muy notoria, se aconseja cambiarlo a menudo de postura. La configuración definitiva del cráneo depende más del crecimiento del cerebro que de cómo se acueste al bebé.

¿Cuándo se cierran las fontanelas?


Las fontanelas, también llamadas fontículos, son seis, aunque sólo se suelen palpar dos: la menor, que es triangular y se sitúa en la parte posterior, encima de la nuca; y la mayor o anterior, que tiene forma romboidal y se encuentra en la zona central y más alta de la cabeza.

La exploración de las fontanelas abiertas no sólo informa al médico del proceso de osificación del cráneo, también permite detectar trastornos. Por ejemplo, un fontículo abombado puede ser síntoma de una meningitis, mientras que una fontanela hundida podría indicar deshidratación. Ahora bien, no hay que inquietarse ante cualquier cambio: si la fontanela está tensa o palpita, puede deberse a una presión momentánea (por ejemplo, si el niño llora con fuerza).

En todo caso, si observas algún detalle llamativo, debes comunicárselo de inmediato al pediatra. No hay una razón que justifique el temor que causa en algunos adultos tocar las fontanelas; el cerebro del pequeño está protegido por capas de piel y tejido, y se puede manejar al bebé con absoluta normalidad, sin miedo a dañarlo.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

¿Cómo amamantar sin dolor?

Así como cada embarazo es diferente, también son los bebés a la hora amamantar. Se los digo porque no recuerdo que mi experiencia en ese sentido con Víctor Santiago, mi primer hijo, haya sido tan dolorosa como lo fue con Jorge Mario, mi panzoncito nacido el 28 de julio pasado.


Yo me creía toda una experta porque di pecho a Víctor durante 14 meses. “Piece of cake”, pensé cuando decidí que también daría leche materna a mi segundo hijo.

Sin embargo, la lección de esta cuarentañera para ustedes es, no se fíen de su memoria, sobre todo si sobrepasan los 35 años (quienes ronden en esta cifra me darán la razón).

Cuando en el hospital me ofrecieron la ayuda de una asesora de lactancia la acepté pero solo para repasar alguna información que pudiera haber olvidado. No me di cuenta, sino demasiado tarde, que había olvidado todo. Pero la experta ya no estaba ahí para ayudarme.

Comencé a amamantar a Jorge Mario y casi inmediatamente comenzó mi martirio. Empecé mal, y ese fue mi gran y doloroso error. Así pasaron varios días hasta que tuve cita con la asesora. La verdad asistí sin grandes expectativas, resignada a que me dijera que tenía que aguantar el sufrimiento hasta que me acostumbrara. Pero me sorprendí cuando me dijo lo que estaba haciendo mal, y mejor aún, me mostró cómo hacer para evitar el dolor, justo cuando estaba a punto de darme por vencida.

Como final de cuento de hadas, ahora estoy feliz de amamantar a mi panzoncito sin problemas, y espero poder hacerlo por al menos doce meses. Estoy contenta de haber ido a la cita con la experta y por eso les comparto algunos de los tips que me dio para amamantar exitosamente.

  • Lo más importante de todo es la forma en que el bebé se prende del pezón. Si no lo hace bien, sufrirán hasta darse por vencidas. Sin les arde, sangran o se les cuartean los pezones es porque la boca del bebé no está en la posición correcta. Vean con lupa esta imagen. Así es como se deben ver los labios del bebé. Si no los ven así, prepárense para una amamantamiento de terror.
  • Usen ropa cómoda si están amamantando. Antes de salir de casa practiquen cómo es que se descubrirán los senos para dar de comer al bebé. Ropa entallada o que no se estira son un gran error a la hora de amamantar.
  • Busca la mejor posición para amamantar, tanto para ti como para tu bebé. Lo importante es que tu espalda no se canse o se tuerza. Dar pecho debe ser una experiencia placentera, tanto para mamá como para el bebé.
  • No gasten en prendas excéntricas o complicadas para supuestamente hacer más fácil el dar pecho. A veces esa pequeña fortuna se irá directo a la basura. Prueben con un rebozo o una prenda al estilo de los indígenas de muchas regiones de América Latina.
  • Pidan asesoría a una experta de lactancia. Dar pecho NO debe doler. Si les duele deben analizar qué están haciendo mal. Si lo hacen bien, amamantar no debe doler, NUNCA.
  • Cuesta trabajo, pero si tienen tiempo háganlo. Desnuden a sus bebés cada vez que le den de comer. El contacto de la piel de mamá con la del recién nacido fortalece los lazos afectivos y estimula al bebé para comer hasta quedar satisfecho sin dormirse a media sesión.
  • Mamá tiene un importante papel a la hora de amamantar. No se trata solo de que el bebé se prenda del pezón. Mamá debe presionarlo dentro de la boca del bebé cuando el pequeño la abre como si le hiciera falta aire.

¿Qué te sirvió para evitar el dolor al amamantar? Comparte tu experiencia con nosotros.

viernes, 16 de mayo de 2014

Consejos para hacer colecho

Cada vez hay más padres que comparten cama con su bebé. Con independencia de los beneficios o inconvenientes que pueda tener el colecho, si dormís con tu bebé, deberás tomar algunas precauciones.



En torno al colecho se han realizado un montón de estudios con rigor científico y en todos hay datos a favor y en contra. Cuando es una decisión libre de los padres, tiene pocas consecuencias en el apego y la seguridad del niño. Pero si es una respuesta de unos padres que no pueden más porque su hijo tiene problemas para conciliar el sueño o se despierta mucho, entonces sí puede tener consecuencias negativas en el desarrollo del pequeño.

En cualquier caso, si se duerme con un bebé en la cama, hay que adoptar algunas medidas de seguridad:

Los padres nunca deben tomar bebidas o fármacos que favorezcan un sueño profundo.

No deben dormir con el pequeño si uno de los dos padece sonambulismo, epilepsia o trastornos similares.

Tampoco conviene que fumen, pues el tabaquismo en los padres aumenta el riesgo de muerte súbita en los bebés.

La cama debe ser amplia para poder albergar a tres personas (mejor de 1,50) y hay que evitar tapar al niño en exceso con edredones o prendas que den mucho calor.

Es preferible que el bebé duerma a un lado, junto a su madre (y no entre ambos padres, pues los colchones con el tiempo suelen curvarse por el centro). Y aún, así debe usarse un colchón duro.

Para prevenir caídas, es bueno colocar una barrera en el lado donde duerme el niño. Cuando empiece a gatear, incluso conviene proteger el otro lado (podría rodar por encima del padre dormido) y proteger el suelo con cojines.

Hay que vigilar que no quedan huecos entre el colchón y la pared donde el chiquitín pudiera quedar atrapado.

Nunca se debe dejar a un bebé solo en una cama de adulto, aunque esté profundamente dormido, porque se podría despertar y al ver que no están sus padres intentar bajarse y caerse.

miércoles, 5 de marzo de 2014

"Cuando des a luz, no te separes de tu bebé ni un segundo"


Según la doctora Ibone Olza expone su visión sobre que las mujeres descansen solas tras el parto y dejen a sus bebés en nido del hospital.

Cuando una mujer se queda embarazada por primera vez dedica mucho tiempo a leer revistas sobre maternidad, se fija en los comentarios de las mujeres famosas que acaban de dar a luz... También habrá mucha gente que se apresure en darle numerosos consejos. Pero, cuidado. A pesar de que muchos van dirigidos con la mejor de las intenciones, no son los más acertados. Durante unos años, por ejemplo, se puso de moda que las madres descansaran durante la noche nada más dar a luz, mientras que los bebés permanecían alejados de ellas, en los famosos nidos. Es habitual que a las mujeres embarazadas reciban el consejo de que pidan que se lo lleven al nido.

Sin embargo, no todas las opiniones se muestran favorables a esta práctica. Somos mamíferos, de sangre caliente. Necesitamos el contacto con nuestros seres queridos y para un niño y, sobre todo para un recién nacido, lo único que conoce es a su madre a la que ha estado escuchando durante 9 meses. Que los bebés sean indefensos y carentes de lenguaje no significa que no sufran o no padezcan y está demostrado que separarlos de su madre nada más nacer les hace un gravísimo daño. Les crea una situación de estrés en la que difícilmente podrán salir airosos porque, salvo llorar a pleno pulmón, no tienen más opciones en la vida para defenderse.

Según Ibone Olza, doctora en Medicina, especialista en Psiquiatría Infanto-juvenil y perinatal, además de investigadora en neurobiología del apego y escritora, «es cierto que tener un bebé genera desgaste físico y emocional. No todos los partos son iguales y a veces hasta sucede una cesárea y la mamá no se encuentra con fuerzas, pero la mejor solución no es que se lo lleven al nido, sino que alguien adulto acompañe a la mamá todo el tiempo (lo ideal es que sea el padre)», apunta esta doctora que es también cofundadora de la asociación de usuarias El Parto es Nuestro.

¿Cuándo se pone “de moda” separar a los bebés recién nacidos de sus madres?

No lo sé con exactitud, imagino que a mediados del siglo pasado cuando comenzaron a atenderse la mayoría de los partos en los hospitales y se introdujo masivamente la lactancia artificial.

¿Cuáles son reacciones en el bebé al ser separado de su madre al nacer?

La primera es el llanto para conseguir que la madre regrese. Si no lo consigue, entonces puede entrar en un modo de bajo gasto energético, en el que parece dormido, pero en realidad está ahorrando energías para poder sobrevivir el máximo tiempo posible. El recién nacido no tiene experiencia previa para comparar o relativizar la ausencia de la madre puede significar que ésta nunca regrese, con lo que el miedo puede ser grande. Nils Bergman lo explica muy bien: «lo peor que le puede pasar a un recién nacido es que le separen de su madre».

¿Y las de la madre?

Creo que habrá tantas reacciones como madres, pero para la mayoría de madres que desean y aman a sus bebés la separación es angustiosa. Muchas no consiguen siquiera dormir preguntándose si su bebe estará bien. Otras, por los efectos de la anestesia, no consiguen recordar con nitidez qué ha pasado y pueden pasar horas dudando de si su bebé está vivo, tiene secuelas o ha fallecido… Y otras si, por ejemplo, reciben morfina pueden estar la mar de felices y tranquilas ese tiempo, lo que no quita que, para cuando hayan pasado los efectos e, incluso, cuando ya están reunidas con el bebé, se sientan muy mal a posteriori por la separación vivida. Hay madres que lamentan durante meses y años la pérdida de esas primeras horas o días de vida con su bebé, sienten que les ha faltado algo irrecuperable y tienen razón, la neurobiología confirma que lo que acontece en las dos primeras horas de vida es muy especial e irrepetible.

¿Existen estudios científicos que demuestren que separar a los bebés les daña a nivel neurológico?

Si, bastantes. La separación es un estrés importante, que eleva el cortisol. Separaciones prolongadas o repetidas de la madre pueden hacer que ese cortisol dañe el cerebro y queden secuelas, especialmente si los que cuidan al bebé en ausencia de la madre no atienden su llanto. Se desarrollan menos algunas áreas cerebrales, hay peores respuestas neuroconductuales y más riesgos de otras patologías físicas y psíquicas. Pero depende mucho de la duración de la separación y del consuelo que se ofrezca al bebé. Después, seguramente muchas separaciones se pueden curar con contacto prolongado y cuidados sensibles y no dejar ninguna secuela.

Creo importante decir esto porque muchas madres y padres se sienten muy alarmados al pensar qué secuelas les habrán quedado a sus hijos por la separación, por eso es preciso recordar que casi todo se puede reparar y que la crianza de la especie humana dura 15 años o más…No obstante, sabemos que, por ejemplo, si separamos a madres y bebés las dos primeras horas de vida los efectos se pueden observar incluso un año después del parto.

¿Qué pasa con los prematuros? Si las condiciones del bebé no nacido a término lo permiten, ¿qué beneficios aporta a éste que se permita a su madre practicar el método canguro? (El método canguro consiste en que el bebé esté desnudo sobre el pecho desnudo de la madre, lo que también se conoce como piel con piel).

El método canguro significa calor, leche y amor. Es decir, contacto piel con piel continuo con la madre, lactancia a demanda. Los beneficios son muchísimos: crecen mejor, ganan peso más rápido, su cerebro se desarrolla óptimamente y se minimizan o evitan muchas secuelas de la prematuridad, mejora el pronóstico a todos los niveles, también en el desarrollo de la inteligencia. Las madres se sienten mejor anímicamente, confían más en sí mismas, se vinculan antes y de manera más segura con sus bebés, responden mejor a sus necesidades.

¿Cómo convencer a las madres para que estén con sus bebés?

La principal razón es humanitaria: es un derecho humano. Todos los niños y niñas tienen derecho a estar acompañados en todo momento durante la hospitalización (como mucho podemos poner la excepción de una intervención quirúrgica). Pero es que además sabemos que no permitirlo genera un sufrimiento inmenso a ambas partes que a su vez empeora y complica el estado físico de los prematuros y su desarrollo posterior. Es hora de decirlo bien claro: no permitirles el acompañamiento ilimitado de sus padres es toda una agresión a los bebés más indefensos.

¿Durante cuánto tiempo dura ese apego de la madre con el hijo y viceversa?

El vínculo se construye a lo largo de toda la crianza, y como decía antes, ésta dura casi 18 años en nuestra especie, ¡siempre hay tiempo para reparar! Pero sabemos que los dos primeros años de vida son muy importantes, los primeros meses aún más, y las dos primeras horas de vida son críticas.

Existen muchas madres que llegan al hospital a dar a luz con los consejos tipo: tú deja que se lleven al bebé al nido y descansa. Independientemente de que se quiera dar o no el pecho, ¿qué consejo les daría a las madres?

El bebé sólo desea estar con su madre y cuanto más pequeño sea mayor estrés le supone la separación. El bebé no sabe lo que es un nido, ni que su madre va a regresar por la mañana. Si está rodeado de desconocidos la vivencia puede ser de orfandad absoluta. Es preferible tener ayuda en la habitación. Si la madre necesita descansar, el bebé puede estar junto a ella con otro adulto que le cuide. Los bebés perciben las emociones de sus madres, y “se preocupan” por ellas, a veces estas separaciones favorecen trastornos de ansiedad o inseguridades que solo se manifiestan muchos años después… El bebé necesita estar con la madre, y la madre necesita que la cuiden y la ayuden a ella en todo para poder sostener al bebé.

Piel con piel. ¿Cuáles son los beneficios en todos los ámbitos de esta práctica?

Placer, bienestar, relajación, confianza…Liberación de neurohormonas en el cerebro, construcción de circuitos cerebrales que regulan las emociones, mejor crecimiento, y sobre todo, desarrollo de la empatía y de la capacidad de amor.


Fuente: http://www.facemama.com/

El chupete en el Recién Nacido


Ese artilugio que todos asociamos con los bebés. Muy criticado por la mayoría de los defensores de la lactancia materna.

Utilidades atribuidas al chupete:

Para entretenerle el hambre: Hay quien defiende que hay que establecer un ritmo de tomas fijo a los recién nacidos. Esas personas recomiendan el uso del chupe cuando el niño parece estar inquieto "antes de que le toque". Para aguantarlo un poco hasta la siguiente toma. Mi pregunta es: ¿Qué ganamos aguantándole el hambre? Si toma pecho, el niño tiene hambre, pero el pecho no se entera, con lo que le costará llegar a producir lo que el niño necesita. Tome pecho o biberón, cuanto más rato espere el bebé a que se sacie su hambre, con más ansiedad comerá, lo que favorece que trague gases, eche bocanadas, le duela la barriga... Dicho sea de paso, es el mismo problema que causa usar biberones de manzanilla para "aguantarlo hasta la próxima toma".

Para calmar la molestia de los dientes cuando salgan: Sí, es útil. Y de hecho los que no tiene chupe, es frecuente que acaben teniendo dedo. Suele decirse (yo lo he dicho) que es más fácil, llegado el momento retirar el chupe que el dedo (y es cierto). Pero desde que nace, hasta que el chupe pueda ser útil para calmar la molestia de los dientes, quedan muchos meses. Y que deje de chuparse el dedo, llegado el momento, no es tan complicado como parece.

Para ayudarle a dormirse: El ritual de sueño de un niño son las cosas que el niño necesita para conciliar el sueño, (sitio, condiciones, objetos, colaboración de una forma concreta de cierta persona). Se evitan muchos problemas de sueño si ese ritual es lo más simple posible. Incluir el chupe en el ritual para dormirse supone un problema hasta la edad en la que el niño es capaz de encontrar el chupe, cogerlo y ponérselo. Ya que si lo necesita y no sabe hacerlo, solicitará tu colaboración cada vez que se despierte y quiera volver a dormirse. Aún así, siempre hay que valorar si usarlo es más útil que otras opciones en cada niño concreto. Pero si conseguís que vuestro hijo se duerma con facilidad sin el chupe, mejor.

En resumen: Que si al final queréis usar el chupete, tiempo habrá. Pero claramente os recomiendo que no esté en las primeras semanas o meses de vida del niño. Hasta que se establezca un buen ritmo de alimentación. Especialmente si toma pecho o el niño tiene tendencia a comer con ansiedad (sea el pecho o el biberón). Cuando un niño come con ansiedad, la mejor opción es darle de comer cada vez que lo necesita (sea pecho o biberón lo que tome).

jueves, 13 de febrero de 2014

¿Porqué dar pecho a demanda protege contra la obesidad?

Dar comida a un bebé como forma de entretenerlo o tranquilizarlo favorece la obesidad. Pero el pecho a demanda lo evita, ¿Porqué?


Cuando explico la introducción de la alimentación complementaria, advierto a los padres de que la costumbre de dar comida al niño como forma de entretenerlo, favorece la obesidad.

Algunos padres preguntan si haber dado pecho (o biberón) a demanda al bebé, no tendrá el mismo efecto.

Lo que dicen los estudios es que no: Que la lactancia materna a demanda no sólo no aumenta las probabilidades de que el bebé sea obeso en el futuro, sino que le protege contra la obesidad.

Voy a intentar explicar la diferencia que hay entre ambas cosas, y porqué es coherente el pecho (o biberón) a demanda y evitar usar la comida como forma de tranquilizar a un niño.

¿Porqué la comida como entretenimiento produce obesidad?

Durante la primera infancia el bebé actúa de forma inconsciente. Aquellas conductas que se repiten con un resultado "positivo" se repetirán de forma inconsciente el resto de la vida.

Cuando un niño está aburrido, nervioso, tiene miedo o quiere afecto (necesidad afectiva), es frecuente ver a algunos familiares ofrecer al niño alimentos (ricos en azúcar) que el niño puede tomar sólo: Trozo de pan, gusanitos, biberón con zumo, leche o manzanilla...

Cuando el azúcar sube en sangre, se estimula la secreción de endorfinas. Unas sustancias que producen una sensación de placer, calma el dolor y relaja.

El niño pasa de una situación de falta de afecto a una de satisfacción, sin recibir afecto. Ha sustituido el afecto por comida.

Eso trasladado a un adulto, y tras haber repetido en su infancia esa maniobra miles de veces, hace que ante una necesidad afectiva insatisfecha, se active un circuito que le dice: Come y te sentirás mejor.

Eso favorece la obesidad.

¿Y porqué dar pecho a demanda protege contra la obesidad?

Muchos niños que toman pecho a demanda, lo piden cuando tienen hambre, pero también cuando tienen las mismas necesidades afectivas que comentaba antes.

Sería lógico pensar, que dar pecho a demanda es equivalente a lo anterior y por tanto debería predisponer a laobesidad. Sin embargo la experiencia dice lo contrario. ¿Cuál es la diferencia?

Pues es una diferencia sutil, pero muy importante:
Cuando damos el pecho, no solo se alimenta, también se da afecto.
Cuando damos el trozo de pan, los gusanitos, el zumo, las patatas fritas al niño, suele ser dejándolo sólo para que coma y nos deje hacer lo que estemos haciendo. Es comida sustituva del afecto.

Con el pecho, ante una necesidad afectiva, respondemos con afecto. Y al alimentarlo, la subida de endorfinas que explicaba arriba, refuerza la situación placentera. Es decir, una falta de afecto se resuelve con afecto y el alimento que da el pecho, refuerza esa relación.

En el futuro, cuando tenga una necesidad afectiva, buscará afecto como forma de resolverla.

En el segundo caso, sustituimos el afecto por la comida. En el futuro, cuando tenga una necesidad afectiva, buscará la comida como alternativa al afecto. Y eso le hará más fácilmente obeso.

¿Y qué hay de dar biberón a demanda a un bebé?

Como he explicado, la clave no es la composición del alimento, sino si el alimento se da acompañado de afecto o sin él.

Por lo tanto, dar a un bebé el biberón a demanda en los primeros meses (cuando el bebé no puede tomarlo sólo) es equivalente al ejemplo explicado con el pecho. Es dar afecto con comida. Se le da cogiendo al niño en contacto directo.

En el momento que el niño es capaz de tomar el biberón sin ayuda o comer solo, hay que saber distinguir y dar comida sólo cuando lo que en niño tiene es hambre. Y responder siempre a la necesidad de afecto, con afecto.

martes, 11 de febrero de 2014

Los bebés con mascotas tienen un sistema inmunológico más fuerte

Un estudio realizado en Finlandia descubrió que los bebés que tienen un perro o gato durante su primer año de vida tienen menos problemas de salud.


Los niños que nacen en una familia con mascotas peludas parecen ser más capaces de protegerse de ciertas enfermedades. Se necesitan más investigaciones, pero los médicos dicen que hay algo en los animales que afecta el sistema inmunitario de los bebés.

El estudio, que saldrá publicado en la revista científica Pediatrics, reveló que los bebés que tienen un perro o gato cercano durante su primer año de vida, tienen menos y menores problemas de salud que los pequeños que no poseen mascotas.

Unos 397 niños fueron estudiados desde que nacían, teniendo siempre en cuenta loscontactos semanales que tenían con sus mascotas.

Es normal que los recién nacidos padezcan de algún tipo de problema respiratorio o infección en los oídos.Los científicos se dieron cuenta de que los bebés que tenían mayor interacción con los animales tenían menos problemas que los demás.

Incluso los estudios revelaban que los bebés con mascotas necesitaban menos medicamentos cuando estaban enfermos.
¿Perro o Gato?

Los resultados son diferentes si el bebé ha estado con un perro o con un gato. Los bebés con gatos seguían estando más protegidos que los bebés sin mascota, pero los que convivían con perros estaban más protegidos.

Además los niños que vivían en casas en las que los perros entraban y salían de la casa más a menudo parecían tener el menor riesgo de infecciones. Los médicos se centraron en el tema de la suciedad que el animal pueda introducir en el hogar familiar para explicar esta reacción ante las enfermedades.
¿Los microbios estimulan el sistema inmunitario de nuestro bebé?

Eija Bergroth, coautor del estudio además de pediatra explica: “Especulamos que mientras más tiempo está afuera el perro, más suciedad (y microbios) podría traer al interior”.

“Los microbios en la suciedad podrían de alguna manera estimular el sistema inmunitario del niño, y las respuestas inmunitarias a los virus respiratorios y bacterias, podrían estar más compuestas después”, dijo Bergroth.

Los científicos necesitan realizar más estudios para determinar el porqué exacto de estos resultados. ahora se han centrado más en el tema de las alergias en los niños.

lunes, 3 de febrero de 2014

¿Cómo curar el ombligo del recién nacido?


Hasta que el ombligo se cae (normalmente en torno a los 15 días después del nacimiento), hay que curarlo y mantener una higiene adecuada en la zona para ayudar a que seque correctamente. Lo mejor es, después del baño, darle unos toquecitos con alcohol de 70º y ponerle una gasa seca.

Es importante recordar que el ombligo sólo debe mojarse una vez al día, con agua y jabón durante el baño y que, asimismo, el alcohol sólo se aplicará tras el baño. El resto del día, el ombligo debe permanecer seco. Una vez caído, se le darán toques de clorhexidina tópica con una gasa en el muñón después del baño.

Si no se mantiene seco y limpio, puede infectarse. Para saber si se ha infectado, hay que estar atento a las manifestaciones siguientes: aparición de líquido alrededor del ombligo, que la zona esté más húmeda de lo habitual, observar si ha cambiado de coloración y ha adquirido un tono enrojecido, aparición de granitos (vesículas o pústulas) y fiebre.

Ante toda cicatrización lenta, ombligo húmedo, maloliente, con sangre o pus, deberá descartarse la posible existencia de infección o anomalías congénitas. En este caso hay que consultar al pediatra y seguir limpiando con alcohol u otro antiséptico, pero más veces al día y durante más rato, para poder destruir los posibles gérmenes que se hayan depositado en la zona.

Además, debes mantener el pañal por debajo del cordón umbilical, evitando así la humedad y con ello acelerando la cicatrización. No se deben utilizar polvos de talco ni pomadas con corticoides o hidratantes para evitar así las irritaciones y las reacciones locales de la piel.

Fuente: http://www.todopapas.com/

viernes, 31 de enero de 2014

Curiosidades del recién nacido...

En esta oportunidad os comento una lista de curiosidades acerca de los más pequeñines de la casa, los bebés.



Los recién nacidos pueden llorar mucho, pero no echan ningún tipo de lágrimas. Esto es debido a la falta de humedad para lubricar y limpiar sus ojos, las lágrimas comienzan a aparecer a los 3 meses de edad aproximadamente.

Hasta los seis o siete meses, los bebés pueden respirar y tragar a la vez, los adultos, no. (de esa forma pueden tomar del pecho materno).

Nacen con el instinto de nadar y contener la respiración, pero pronto la pierden.

Los bebés respiran mucho más rápido que los adultos, de 30 a 50 veces por minuto en comparación a las 15 a 20 veces de un adulto.

Sus ojos se centran en un punto situado a unos ocho centímetros de distancia, para que el bebé pueda verte con claridad deberías de estar realmente cerca. Los bebés prefieren mirar líneas curvas en lugar de líneas rectas.

El pelo con el que nace el recién nacido pronto se caerá, para ser reemplazado por su cabello definitivo (que puede ser de un color totalmente diferente), alrededor de los seis meses.

Sea cual sea la fecha de nacimiento de tu hijo, compartirá el día de su cumpleaños con otros 9 millones de personas en el planeta.

Los recién nacidos pasan entre 15 y 20 horas al día durmiendo.

Los bebés tienen el sentido del olfato muy desarrollado. Nada más nacer los bebés pueden reconocer a su madre por su olor.

El bebé humano es el único ser vivo que sonríe intencionadamente a sus padres.

El pie del recién nacido viene a ser la tercera parte del pie que tendrá de adulto, y al año ya es casi la mitad.

En el primer año de la vida de tu bebé, se triplicará su peso, aumenta su longitud en un 50%, y su cerebro será el doble de su tamaño.


Fuente: http://mimitosdemama.es/

viernes, 24 de enero de 2014

Test de Apgar: ¿Qué significa?

Este test sirve para valorar la vitalidad del recién nacido, enseguida después del nacimiento. 


Se toman en cuenta cinco parámetros y se evalúan de acuerdo al puntaje de Apgar (denominado así por el nombre de su creadora Dra. Virginia Apgar).

El puntaje incluye lo siguientes ítems:

  • Pulso/ ritmo cardíaco: mide la regularidad de los latidos cardíacos.
  • Respiración: revela la madurez y la salud de los pulmones. 
  • Movimientos: Son un indicio del tono muscular. 
  • Color de la piel: Muestra el grado de oxigenación. Una piel rosada determina un muy buen grado de oxigenación. 
  • Reflejos: Llorar y hacer muecas puede mostrar que el bebé responde bien a estímulos.

Cada uno de estos parámetros se evalúan con un puntaje que va del 0 al 2; es decir 0-1-2.

Luego se suma siendo el puntaje máximo de 10. Estas pruebas se toman al minuto de vida, evaluando el estado del niño durante el nacimiento y a los cinco minutos de vida observando la recuperación del mismo. El puntaje máximo del primer minuto es de 9 ya que todos los niños nacen con una coloración azulada restándole esto un punto.

El puntaje máximo de los cinco minutos es 10. También hay algunos niños que tardan más en ponerse rosados, o les cuesta más recuperarse pero tienen un puntaje de 8 y 9 siendo ésto normal.

Los bebés que obtienen un puntaje por debajo de 7, deben quedarse unas horas en neonatología para su observación.

Fuente: http://www.planetamama.com.ar/

viernes, 27 de diciembre de 2013

Qué ropa comprar para el bebé hasta los 3 meses...

Te contamos cuáles son las prendas básicas que tu bebé necesitará en sus primeros 3 meses de vida para que no te quede una cajonera repleta de ropita sin usar.


Los bebés crecen muy rápido, para tener una idea, como regla general duplican su peso a los cinco meses y lo triplican al año, es decir que toda esa ropita diminuta en talle 0 para recién nacidos les quedará chica en poco tiempo y si es mucha, habrá prendas que no alcanzarán a usar ni una vez.

Para que esto no pase, antes de salir de compras hay que considerar las medidas y el peso aproximado con el que nacerá el bebé como para tener una idea de cuán grande será y en base a esto comprar la ropita de un tamaño aproximado. Los talles para recién nacidos se basan en tamaños estándar, que en peso se traducen en bebés de 3 kilos o 3 kilos y medio, es decir que un bebé más grandecito va a necesitar otro talle para sus primeros días.

Como crecen tan rápido, lo mejor es armarse con algunos conjuntos pequeños para cuando recién nacen, y comprar otras prendas en talles más grandes (para bebés de 3 meses) así las pueden usar más tiempo. Y en el caso de recibir muchos regalos de ropa para recién nacidos, tratar de seleccionar algunos para cambiar por talles más grandes y quedarse solo con lo indispensable.

¿Cómo debe ser la ropita del recién nacido?
Un dato importante sobre la ropita que usará el bebé recién nacido es el tipo de tela: aquellas prendas que estén en contacto directo con la piel del recién nacido como batitas, pantaloncitos, gorritos, etc. deben ser de algodón al 100 por ciento, es decir que no deben tener nada de fibras sintéticas. Otra manera de evitar alergias es lavar esta ropita a mano con jabón neutro o blanco (sin ningún tipo de agregados ni perfumes).

Si el bebé nace en invierno y necesita abrigo, lo mejor es evitar la lana y optar por saquitos hechos con dralon o mini polar, que son fibras muy nobles, abrigadas y suaves, especiales para los recién nacidos.

En cuanto a la ropita en general, esta debe ser fácil de poner y sacar. Para mayor comodidad lo más indicado son las prendas con botones, o, lo que es mejor aún, con broches de arriba hacia abajo –pueden estar atrás o delante de la prenda-, de esta manera no será necesario ponerle o sacarle la ropita por la cabeza al bebé, algo que suele resultarles muy molesto. Los enteritos, por ejemplo, suelen tener broches en la entrepierna que permiten cambiarle el pañal sin necesidad de desvestirlos.

Todo lo que tenga cierres, apliques grandes, elásticos muy finitos, tiras o cordones conviene evitarlo, porque pueden incomodar o raspar al bebé, a menos que no estén cerca de su piel, como en el caso de las camperas o zapatitos.

Fuente: planetamama.com

martes, 15 de octubre de 2013

el hijo varón...



El día que seas madre lo vas a entender. Se dice por ahí.

Cuando la tuve a Luci, creí que ese momento finalmente había llegado. Creí comprender todo acerca de tener hijos, amarlos profundamente y ser capaz de dar mi vida por ellos.

Pero parece que la maternidad me tenía guardadas un par de sorpresas más. Me equivoqué al pensar que me las sabía todas.

El hijo varón despertó en mí sentimientos y sensaciones hasta ahora desconocidos. Resulta que quisiera morderle la yugular a algunas personas, mujeres, que me franelean al chico.

Hasta ahora había sido una madre bastante open and friendly. No le escatimaba mi hija a nadie. Es más, de bebé, me parecía maravilloso que ella se paseara de brazo en brazo y recibiera amor, mimos y afecto de tantos y tantas.

Pero oh no, no no el día que lo ví (a Él) que le hacía a otra esos mimitos en el cuello que me hace mí cuando se quiere dormir.

Me hubiese escondido detrás de una silla. Agazapada. Afilando la mirada. Las uñas y los dientes. Quietecita hubiese esperado el momento indicado. Una distracción. Un descuido. Rugiendo, hubiese saltado por encima de la silla. Avalanzándome sobre ella y rescatando a mi cría.


Sí, sí. Juro que lo hubiese hecho. Pero me ganó de mano la maldita cordura.

Fuente: Tumblr_semecayounzapato

domingo, 13 de octubre de 2013

Del plan al hecho hay un gran trecho...

Iba a escribir un relato detallado sobre mi lactancia, pero he empezado tres veces y quedaba demasiado largo, me aburría hasta a mi leerlo. Se me ha ocurrido hacer esta cosa rara para amenizar:

El plan- Según nazca, al pecho. X

Los hechos- Sufrí una cesárea, por lo que me tuvieron mas de dos horas en una sala de recuperación.
En ese tiempo, N se tomó un biberón por prescripción médica, sin compasión.


El plan- Usar la posición "acostada" siempre que se pueda, y más en las tomas nocturnas. X

Los hechos- A la niña esa no le gustaba un pelo, así que desde la primera noche (cuando conseguí incorporarme) le di la teti sentada, como a ella le gustaba.


El plan- Vigilar que mame bien: boca abierta y oreja bailonga. √

Los hechos- N era una mamadora nata, el mérito del éxito de mi lactancia es que ella lo tenía claro.


El plan- Nada de chupetes. X

Los hechos- Creo que fue al 5º día de vida cuando mi suegra le metió un chupete, se la veía muy contentita y así dejaba de meterse todos los dedos en la boca. Podéis ampliar información aquí.

El plan- Llevar la subida de la leche con filosofía. X

Los hechos- Creo que no se puede llevar la subida de la leche con filosofía, es lo peor de la lactancia, al menos de la mía. Se me pusieron las tetas enoooormes y duras como piedras. Parecían de mentira, como las dibujaría un niño. Lo que lloré ese día, y no de dolor (que también), sino de verlas, ahí, como si fueran un "ser extraño". Duchas calientes, masajes y sacaleches fueron la solución. (me estoy acordando y me recorre un escalofrío por el cogote)


El plan- ¡A cuidarse las tetis! √

Los hechos- Seguí unos meses con la misma rutina de cremas que en el embarazo, añadiendo el purelán a los pezones cuando lo veía necesario. No puedo decir que tenga las tetas igual que antes de quedarme embarazada, pero no están mal.


El plan- Pasarme por el forro la opinión de la matrona sobre los sacaleches (ella los tachó de instrumentos del infierno) √

Los hechos- El sacaleches me vino que te cagas. Ahí Nati patinó. Lo usé durante toda la lactancia por diferentes razones: para descongestionar el pecho, para hacer biberones con mi leche o para preparar las primeras papillas de cereales.


El plan- Disfrutar la experiencia, no ser una mártir-mamá. √

Los hechos- Fue un lema que mantuve, no le veo yo la gracia a sufrir haciendo algo que se supone debe ser bonito, que no.. que no le veo yo lo bonito a sufrir. Me faltó el canto de un duro para dejarlo en varias ocasiones, pero al final estuvimos unos 8 meses.


El plan- Mis amigos no me van a ver las tetas, no no no.. vergüencita. √

Los hechos- Hay madres que dan el pecho y no se les ve nada (son muy apañadas), yo no soy de esas. Yo necesitaba sacarme tooooda la tetorra al aire (alegría, alegría). La solución es bastante simple: dar el pecho en habitaciones sin gente que te moleste. Llamadme Doña Huraña si queréis.


El plan- Evitar que la leche me juegue malas pasadas. X

Los hechos- Podría decirse que con los discos se tiene controlado, pero a veces, después de la ducha, dos chorros muy traviesos salían escopetados hacia el espejo. Y en más de una ocasión, durante una parada técnica de N en medio de una toma, le he metido un chorrazo en el ojo a la pobre. Mis tetorras estaban cargadas y eran de gatillo fácil.


El plan- De vez en cuando tomará biberones de mi leche para que yo pueda hacer mis cosas. √

Los hechos- Pues sí, ese plan maligno para tener vida, lo medio conseguí. Al mes ya estaba sacando a la perra por las mañanas, solo me iba una hora, pero el padre novato se quedaba más tranquilo con un biberón al que echar mano. También pude ir al cine y a alguna fiesta loca de madres blogueras. Dejaba un biberón (o dos) con mi leche y me iba tan tranquila, sin remordimientos ni nada, ay ay ay..


Como véis ni tuve muchos problemas, ni soy una madre coraje, ni pude hacer todo lo planeado. En resumen fue una lactancia bastante molonga, la niña se crió bien y yo comí como una cerda, cosa que me encanta.
Por: Esther Gili (www.39semanas.com)